
Docentes activaron el protocolo tras escuchar un comentario sospechoso. El hecho ocurre a solo dos semanas de la tragedia en San Cristóbal.
La comunidad educativa de la Escuela Nuestra Señora del Luján, ubicada en la localidad de Pérez, vivió horas de tensión luego de que se detectara que un estudiante de cuarto año habría estado planeando un ataque contra sus propios compañeros. El rápido accionar de dos docentes permitió activar los mecanismos de prevención y evitar que la situación pasara a mayores.
Según informaron fuentes institucionales, los profesores advirtieron un comentario que les resultó llamativo y, en lugar de minimizarlo, dieron aviso de inmediato a las autoridades escolares. A partir de allí, otros alumnos del mismo curso aportaron datos que terminaron de confirmar la preocupación.
“Dos docentes tuvieron una señal de alerta y decidieron no dejarla pasar. Enseguida relataron lo sucedido y luego los propios compañeros nos brindaron información bastante contundente”, explicó Gloria Chale, representante legal del establecimiento, en diálogo con la prensa local.
El episodio, que se registró el miércoles, llevó a la aplicación del protocolo de actuación del Ministerio de Educación provincial. Si bien no trascendieron detalles específicos sobre el plan del menor debido a su condición de adolescente, las autoridades confirmaron que se dio intervención a los organismos provinciales y municipales competentes.
“Estamos en un contexto muy problemático tras lo ocurrido en San Cristóbal, por eso no podemos subestimar nada. Estamos tranquilos porque estamos haciendo todo lo que corresponde”, agregó Chale.
El establecimiento educativo alberga a más de 700 alumnos en los niveles inicial, primario y secundario. A pesar de que desde la dirección aseguraron que las clases se dictan con normalidad, este jueves varios padres decidieron no enviar a sus hijos por temor ante lo sucedido. Algunas familias manifestaron, incluso, malestar por la falta de una comunicación oficial más amplia.
Frente a esta situación, la representante legal de la escuela reconoció que la preocupación de los padres es “lógica y atendible”. Y afirmó que esta mañana recibieron a las familias para contenerlas y brindarles información dentro del marco de confidencialidad que exige la ley de menores.
“Sabemos que se trata de un menor y por lo tanto no podemos dar detalles, pero sí pudimos llevar tranquilidad con la información que nos es posible compartir, sobre todo con la intervención de todos los organismos competentes”, concluyó Chale.
El hecho genera conmoción en la región, al recordar el trágico tiroteo ocurrido hace dos semanas en una escuela de San Cristóbal, que dejó un saldo fatal y mantiene en alerta a todo el sistema educativo provincial.