
La menor de 15 años fue vista por última vez este lunes al salir de la escuela en Colonia Caroya. El Ministerio de Seguridad de la Nación activó el protocolo nacional para amplificar la difusión mientras un megadelpliegue policial rastrilla la región.
La desaparición de Luciana Aylén Barrios, una adolescente de 15 años oriunda de la zona rural de Los Molles, mantiene en vilo a la provincia de Córdoba. Este martes, el Ministerio de Seguridad de la Nación activó la Alerta Sofía, un protocolo de emergencia nacional que se reserva para casos de extrema gravedad y que busca agilizar la difusión masiva de la imagen y los datos de la menor para acelerar su localización.
La medida excepcional fue dispuesta tras la solicitud formal del Ministerio de Seguridad de Córdoba y del fiscal Guillermo Monti, quien lidera la causa por averiguación de paradero.
Luciana fue vista por última vez este lunes al mediodía, justo en el momento en que salía del Colegio Bonoris, la institución a la que asistía diariamente en la localidad de Colonia Caroya. Desde ese instante, se perdió todo rastro de ella, encendiendo las alarmas de su familia y de toda la comunidad escolar.
Desde las primeras horas del reporte, las autoridades locales y provinciales estructuraron un fuerte operativo que mantiene en alerta no solo a Colonia Caroya, sino también a las ciudades vecinas de Jesús María y Sinsacate.
El despliegue en el terreno cuenta con un fuerte componente logístico:
Efectivos y unidades: Unos 90 uniformados pertenecientes a cuerpos especiales de la Policía de Córdoba, apoyados por 25 móviles terrestres, patrullan las diferentes cuadrículas asignadas.
Apoyo aéreo: Un helicóptero de la fuerza realiza avistajes desde el aire, mientras que dotaciones de bomberos sumaron drones para inspeccionar campos, sectores de difícil acceso y zonas de frondosa vegetación.
Perros rastreadores: Durante la noche del lunes, canes adiestrados inspeccionaron el edificio del Colegio Bonoris y realizaron barridos en puntos clave, como la zona de la calle Pedro Patat (una de las arterias de egreso de la ciudad) y las inmediaciones del domicilio familiar de la adolescente.
El ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, se trasladó hasta el centro operativo en Colonia Caroya para coordinar las acciones junto al fiscal Monti. “La estamos buscando, desde las 7 de la tarde [del lunes] estamos acá”, confirmó el funcionario ante los medios de comunicación locales, evidenciando la complejidad de las horas críticas que corren.
De forma paralela a los rastrillajes físicos, los investigadores judiciales centran sus esfuerzos en el análisis tecnológico. La Justicia ya procedió al secuestro de las grabaciones de diversas cámaras de seguridad de comercios y viviendas particulares ubicadas en los alrededores del colegio.
Por el momento, los peritajes no lograron determinar con precisión el rumbo que tomó la menor tras salir de la escuela, ni si existió la intervención de terceros o si pudo haber subido a algún vehículo de manera voluntaria o forzada. La premura en activar la Alerta Sofía busca activar la colaboración de toda la ciudadanía ante cualquier dato que pueda resultar clave para encontrarla sana y salva.
