
Tras una semana de fuertes cruces políticos, el barco BYD Changzhou finalmente amarró en la Terminal Zárate. El buque, que estuvo en el centro del debate por la apertura de importaciones, trajo consigo el embarque de vehículos más grande de la historia argentina: 5.800 unidades híbridas y eléctricas.
Este desembarco no solo es un hito logístico, sino que reaviva la discusión por los beneficios arancelarios: al ser tecnologías sustentables, estos autos ingresan sin pagar el impuesto del 35% que afecta a los vehículos convencionales de países extrazona.
La magnitud de la operación del BYD Changzhou confirma la estrategia de la marca asiática para liderar el mercado local. Luego de ser el mayor vendedor de eléctricos del mundo en 2025, la compañía inicia una expansión masiva en todo el territorio nacional.
El arribo de este cargamento es el pilar de un plan que se consolidará en 2026. La firma no solo busca vender unidades, sino instalar una red sólida de infraestructura y servicio de posventa en las principales provincias del país.
Con este movimiento, el mercado automotriz argentino entra en una nueva era de competencia directa con los gigantes globales de la movilidad limpia.