
El horizonte del sector agroindustrial argentino podría cambiar drásticamente. Según un exhaustivo informe elaborado por la Universidad Austral en conjunto con la Bolsa de Comercio de Rosario, el país tiene la capacidad de alcanzar una producción de 251 millones de toneladas de granos en un plazo de diez años, siempre y cuando se eliminen los derechos de exportación.
A pesar de las trabas macroeconómicas, el agro sigue siendo el sostén principal de la Argentina. Actualmente, el sector genera el 23% del PBI y es responsable del 60% de las exportaciones totales. A diferencia de otras industrias que dependen de subsidios o protecciones especiales, el campo es un generador neto de dólares, un factor vital para la estabilidad financiera del país.
Para que este salto productivo de 251 millones de toneladas sea posible, el informe advierte que no basta con la voluntad de los productores; es necesario atacar tres frentes críticos que hoy limitan el crecimiento:
La expansión del sector no solo traería divisas, sino que consolidaría su rol como generador de trabajo. Actualmente, la cadena agroindustrial emplea a 4,2 millones de personas, lo que representa el 18,7% del empleo total en Argentina. Esto abarca desde la investigación y el desarrollo biotecnológico hasta la comercialización y el transporte portuario, reafirmando el impacto positivo que tendría un campo argentino sin retenciones para el desarrollo federal.