La Agencia Provincial de Seguridad Vial alertó por una saturación sin precedentes en los accesos portuarios del departamento San Lorenzo. El ingreso masivo de camiones tras varios días de lluvias genera filas kilométricas y demoras que superan las dos horas.
El alivio tras el cese de las lluvias duró poco en el Cordón Industrial. Luego de varios días de inestabilidad que frenaron la actividad en los campos, la salida simultánea de la cosecha gruesa provocó un colapso logístico en las principales rutas del departamento San Lorenzo, afectando tanto al transporte de cargas como a los vehículos particulares.
La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) emitió un alerta urgente por las demoras extremas y el congestionamiento en los accesos a las terminales portuarias. La combinación de suelos nuevamente aptos para la circulación y la necesidad de recuperar el tiempo perdido generó un marcado “efecto embudo”, con miles de camiones avanzando a paso de hombre.
Corredores críticos y demoras prolongadas
Las autoridades viales pidieron evitar, en la medida de lo posible, las zonas más comprometidas y extremar las precauciones. Entre los puntos más afectados se destacan:
En este contexto, se reporta una importante congestión vehicular en la autopista a la altura del Cordón Industrial, especialmente entre el acceso sur de San Lorenzo y el acceso norte, así como también en el kilómetro 30, en cercanías de Villa La Ribera.
Operativos y riesgo vial
Personal de seguridad vial y guardias urbanas municipales trabajan en los puntos más conflictivos para ordenar la circulación. Sin embargo, la magnitud del flujo supera la capacidad operativa, por lo que se solicita respetar estrictamente las indicaciones y prever demoras que, en algunos casos, superan las dos horas incluso en trayectos cortos.
La situación se agrava porque muchas playas de estacionamiento de las terminales se encuentran colapsadas. Esto obliga a los camioneros a esperar sobre las banquinas y, en momentos críticos, incluso sobre la calzada, reduciendo la capacidad de las rutas y elevando el riesgo de siniestros viales.
El escenario plantea un desafío logístico de gran escala en plena temporada alta de cosecha, con impacto directo en la circulación y la seguridad en uno de los principales polos agroexportadores del país.