
El déficit comercial Argentina proyectado en el Presupuesto 2026 refleja un saldo negativo sostenido hasta 2028, incluso con el crecimiento de sectores estratégicos como el agro, Vaca Muerta y la minería. Funcionarios destacan que la economía podría crecer, impulsando las importaciones, mientras analistas privados cuestionan el optimismo de las cifras y advierten sobre riesgos macroeconómicos y políticos.
Según el proyecto de Presupuesto 2026, las exportaciones de bienes y servicios alcanzarían USD 103.313 millones en 2025 y USD 131.596 millones en 2028. Las importaciones, en cambio, superarían los USD 105.760 millones en 2025 y 138.500 millones en 2028. Esto derivaría en un déficit de USD 2.447 millones en 2025 y USD 6.961 millones en 2028, pese al crecimiento del agro, la minería y Vaca Muerta.
Consultoras como Equilibra y Abeceb advierten que las cifras oficiales son demasiado optimistas. Señalan que el crecimiento del PIB y la expansión del consumo podrían ser menores a lo proyectado, y que la inflación y el tipo de cambio podrían afectar la competitividad. Además, destacan que la continuidad de la apertura de importaciones y el comercio electrónico limitan la recuperación de la balanza de bienes y servicios.
generar un superávit cercano a USD 50.000 millones en 2030, duplicando lo aportado por la balanza agropecuaria. Sin embargo, el financiamiento del déficit comercial Argentina y la sostenibilidad de estas proyecciones dependen de la viabilidad de la inversión privada y del crédito en los próximos años.
Analistas destacan que un crecimiento económico del 5% anual es difícil de sostener sin estabilidad política y respaldo fiscal. La fragilidad del crédito privado, salarios en retroceso y política fiscal restrictiva podrían limitar la expansión del consumo y mantener un déficit comercial estructural, pese al impulso de los sectores exportadores.