
El fenómeno de El Niño en Argentina atraviesa una etapa de fortalecimiento y podría modificar las condiciones meteorológicas durante los próximos meses. Especialistas anticipan un escenario más dinámico, con posibles cambios en las lluvias y temperaturas, mientras Santa Fe aparece entre las zonas a seguir de cerca.
El clima en Argentina podría atravesar un período de mayor variabilidad durante los próximos meses debido al fortalecimiento de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Las proyecciones disponibles plantean un escenario que podría extenderse hasta el verano de 2027, aunque sus efectos no serán iguales en todas las regiones.
Durante agosto comenzaron a registrarse cambios en el comportamiento atmosférico, con el ingreso de sistemas de baja presión provenientes del Pacífico sur. Estas condiciones favorecieron episodios de inestabilidad, lluvias y nevadas, principalmente en sectores de la Patagonia.
Los especialistas advierten que el fenómeno no significa que vaya a llover de manera permanente en todo el país. El impacto de El Niño depende de la región, por lo que cada zona puede experimentar diferentes condiciones meteorológicas.
El Niño es un fenómeno climático relacionado con el comportamiento de las temperaturas de las aguas del océano Pacífico y la circulación atmosférica. Su evolución puede alterar los patrones de precipitaciones y temperaturas en distintas partes del planeta.
De acuerdo con las proyecciones citadas por especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el actual episodio tendría una intensidad que podría ubicarse entre moderada y fuerte y extenderse, al menos, hasta finales del verano de 2027.
El fenómeno no genera las mismas consecuencias en todos los continentes ni dentro de un mismo país. Las condiciones de los océanos y la evolución de la atmósfera determinan de qué manera se manifiesta en cada región.
Uno de los aspectos que genera atención en Argentina es la posible incidencia del fenómeno sobre las grandes cuencas hídricas.
El geólogo Federico Isla señaló que ya se observan crecidas en distintos cursos de agua de la región y recordó antecedentes en los que episodios de El Niño estuvieron relacionados con importantes inundaciones en Santa Fe y el río Paraná.
Entre los antecedentes mencionados se encuentran los eventos de 1982, 1987 y 2024, aunque la intensidad y las consecuencias fueron diferentes en cada caso.
El especialista también planteó la posibilidad de que un escenario de mayor disponibilidad de humedad genere crecidas importantes en los ríos que atraviesan Sudamérica.
De todos modos, estos antecedentes no significan que necesariamente vaya a producirse una inundación en Santa Fe. La evolución de los niveles de los ríos dependerá de múltiples factores y deberá ser monitoreada durante los próximos meses.
El panorama climático mantiene bajo seguimiento a distintas regiones del país. En particular, las proyecciones apuntan a un período con mayor actividad meteorológica, aunque con diferencias importantes entre provincias.
En Buenos Aires, por ejemplo, un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos señaló una elevada probabilidad de que el actual episodio alcance una intensidad importante. El nivel de humedad presente en los suelos es uno de los factores que genera mayor atención.
Desde el INTA también se analiza el impacto que las condiciones previstas podrían tener sobre la próxima campaña agrícola. En ese marco, especialistas recomendaron anticipar estrategias de manejo frente a un escenario caracterizado por cambios en las precipitaciones y temperaturas.

El fenómeno no se limita a Argentina. El Niño puede modificar las condiciones meteorológicas en diferentes regiones del mundo, aunque sus efectos dependen de las características de cada zona.
A este escenario se suma el aumento de las temperaturas de los océanos. Datos recientes citados por especialistas internacionales muestran registros excepcionalmente elevados en la temperatura promedio de la superficie marina.
Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, señaló que el calentamiento provocado por El Niño se combina con el incremento de las temperaturas asociado al cambio climático.
Esta combinación puede favorecer la aparición o intensificación de distintos fenómenos meteorológicos extremos, además de generar efectos sobre los ecosistemas marinos y el nivel de los océanos.
La evolución del fenómeno también fue señalada por las Naciones Unidas. El secretario general de la organización advirtió sobre el fortalecimiento de El Niño y sus posibles consecuencias en distintas partes del planeta.
Las previsiones para el período comprendido entre agosto y octubre plantean un escenario de temperaturas elevadas y mayor actividad climática en diferentes regiones.
Para El Niño en Argentina, el comportamiento del fenómeno será seguido especialmente por su posible influencia sobre las precipitaciones, los cursos de agua y las condiciones para la producción agropecuaria.
Por ahora, los especialistas coinciden en que El Niño no permite anticipar un único escenario para todo el país. La evolución durante las próximas semanas será determinante para conocer con mayor precisión cómo impactará en cada región.