
La “entradera” ocurrió en plena tarde en una vivienda de bulevar Cafferata al 700. Dos delincuentes engañaron a la víctima para ingresar al domicilio. No hubo heridos.
Un nuevo hecho de inseguridad bajo la modalidad de “entradera” se registró en la localidad de Ricardone, donde dos delincuentes lograron ingresar a una vivienda tras hacerse pasar por empleados de correo y concretaron un robo sin ejercer violencia física, de acuerdo al parte oficial.
Según informó la Unidad Regional XVII, el episodio ocurrió el lunes 13 de abril alrededor de las 15 horas, en un domicilio ubicado en bulevar Cafferata al 700. En ese momento, una joven se encontraba en el interior de la casa al cuidado de un adolescente de 15 años con retraso madurativo y de una beba de cuatro meses.
De acuerdo a su testimonio, la víctima observó por una ventana a un hombre vestido con ropa similar a la del Correo Argentino, quien manifestó tener una encomienda para entregar. Al abrir la puerta de rejas, fue sorprendida por un segundo individuo que la tomó por la espalda y la obligó a ingresar nuevamente a la vivienda.
Una vez dentro, los delincuentes la sentaron en una silla y le indicaron que mirara hacia la pared, mientras revisaban distintos sectores de la casa en busca de objetos de valor. Como resultado del robo, sustrajeron un monopatín eléctrico y tres teléfonos celulares iPhone, para luego darse a la fuga sin que la víctima pudiera precisar en qué se movilizaban.
Desde fuentes policiales indicaron que no se utilizaron armas de fuego ni elementos contundentes, y que tampoco se registraron personas lesionadas. La joven no fue amordazada y señaló no haber podido observar con claridad a los agresores como para identificarlos.
En las últimas horas surgieron versiones de vecinos y testimonios acercados a esta redacción que describen una situación de mayor violencia. Según esos relatos, los delincuentes habrían exhibido armas, reducido y maniatar a los ocupantes de la vivienda, generando momentos de extrema tensión. También indicaron que los asaltantes habrían preparado para llevarse objetos de gran valor, como un televisor de importantes dimensiones y una consola PlayStation 5.
Sin embargo, estas versiones fueron desmentidas por fuentes policiales, que sostienen que no hubo armas ni personas atadas durante el hecho, y que el robo se limitó a los elementos denunciados oficialmente.
La causa quedó en manos de las autoridades competentes, que continúan con la investigación para identificar a los responsables, en un contexto donde este tipo de delitos mediante engaño genera creciente preocupación en la región.