
El sector agroindustrial consolida un año de cifras muy positivas en materia de comercio exterior. De hecho, las estadísticas oficiales confirman que las exportaciones agroindustriales 2026 treparon hasta los USD 31.952 millones durante los primeros siete meses. En consecuencia, este volumen total representa un salto interanual del 14,9% frente al mismo período del ciclo previo.
El informe difundido por el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) detalla que el ingreso de divisas superó en USD 4.137 millones a lo registrado entre enero y julio del año pasado. Asimismo, la dinámica de julio ratificó la tendencia al alcanzar ventas externas por USD 4.926 millones, superando levemente los registros anteriores.
Dentro del abanico productivo, algunos complejos se destacaron por duplicar o acelerar sus despachos de manera notable. Por ejemplo, el sector girasolero acumuló USD 2.419 millones, lo que significa un salto interanual del 100%. Por su parte, el complejo de carne y cuero vacuno trepó hasta los USD 2.999 millones con una expansión del 40%, mientras que el trigo aportó más de USD 2.600 millones.
En términos porcentuales, los mayores incrementos correspondieron al sector porcino y al algodonero. Sin embargo, no todo fue color de rosa: rubros como la avicultura, el arroz y el maní sufrieron bajas que moderaron el saldo general de la balanza comercial.
Pese a las oscilaciones de los nichos menores, los pesos pesados mantuvieron el liderazgo indiscutido en la generación de moneda extranjera. Por un lado, la soja se consolidó como la principal cadena con USD 10.548 millones comercializados, abarcando el 33% del total. Por el otro, el maíz ocupó el segundo puesto con una participación del 16,5% tras superar los USD 5.200 millones.
El análisis de las economías regionales también deja tela para cortar. En este sentido, la gran mayoría mantiene un perfil fuertemente superavitario, con exportaciones que opacan ampliamente a las importaciones, a excepción de rubros muy puntuales donde la compra al exterior adquiere mayor protagonismo.