
La Muñeca Carnicerías, sello emblemático de la ciudad desde 1963, comunica con profundo dolor el fallecimiento de la señora Olga Fosca de Tomasello, pilar fundamental y alma mater de la empresa familiar.
Con una trayectoria que marcó seis décadas de servicio y calidad, el deceso de la fundadora representa una pérdida irreparable para la compañía y la comunidad a la que sirvió.
Olga Fosca no solo fue la fuerza emprendedora que levantó el negocio; su trabajo incansable, su dedicación excepcional y sus valores inquebrantables fueron los cimientos sobre los que se construyó y consolidó el prestigio de La Muñeca. Su legado trasciende lo comercial, forjando una filosofía de compromiso y cercanía con los clientes que se mantiene vigente.
La dirección de La Muñeca asegura que la empresa continuará su operación, guiada por el ejemplo y las enseñanzas imperecederas de su fundadora, honrando así su memoria a través del trabajo diario.
En estas horas de inmenso dolor, la empresa hace un llamado al respeto y acompaña de todo corazón a su familia y seres queridos, agradeciendo de antemano las muestras de apoyo y solidaridad en este momento tan difícil.
El ejemplo perdura. Su legado, continúa.
Nito Tomasello y Olga Fosca tenían un sueño allá por 1972: poder abrir una carnicería y tener un negocio familiar que quedara para su hijo Néstor. Cincuenta y ocho años después, lo que comenzó con un pequeño comercio ubicado en Fray Luis Beltrán, se convirtió en una gran empresa familiar.