
En una nueva audiencia llevada a cabo este jueves en los tribunales de San Lorenzo en el marco del femicidio de Sofía Delgado, el juez Eugenio Romanini rechazó el planteo de las defensas y aceptó la del bloque acusatorio y prorrogó por sesis meses las prisiones preventivas de Alejandro Bevilacqua, Eduardo Mordini y Brian Baumann.
El fiscal Carlos Ortigoza solicitó extender por seis meses la prisión preventiva de los tres imputados por la desaparición y muerte de la joven sanlorencina, ocurrido entre el 30 de octubre y el 15 de noviembre, cuando su cuerpo fue hallado en una zona rural de la ruta A012 en Ricardone. Si bien el magistrado rechazó el pedido de libertad de Alejandro Bevilaqua, abrió una puerta a la negociación para los otros imputados en la causa, Eduardo Mordini y Brian Baumann, que podría cambiar la carátula de homicidio, a encubrimiento.
El representante del Ministerio Público fundamentó su petición de que los tres continúen en prisión, debido a que faltan pruebas importantes que cotejar. Entre ellas, mencionó el acceso a dos equipos informáticos –una computadora y el sistema de GPS del Peugeot 308 perteneciente a Bevilacqua–, cuyo análisis permitiría reconstruir los desplazamientos del acusado durante las horas críticas del caso. Los resultados de las pericias estarían en el mes de julio.
Los querellantes, doctores Gabriel Filippini y María Laura Maderna, expusieron los resultados forenses de los análisis de ADN de Sofía: Según consta en el expediente, el laboratorio oficial halló ADN de Bevilaqua debajo de las uñas de la víctima, lo que indicaría un forcejeo y un intento de defensa por parte de la joven. Asimismo, se detectó material genético del mismo imputado en sábanas y un colchón.
En contraste, las pruebas biológicas no arrojaron ningún resultado positivo vinculado a Brian Bauman, un dato que la defensa de este último aprovechó para plantar la hipótesis de una posible recalificación del delito hacia la figura de encubrimiento agravado.
Ortigoza además señaló que en breve estaría en condiciones de elevar el requerimiento acusatorio y si bien hoy entiende que hay una disminución en la carga probatoria respecto de Mordini y Baumann, faltarían esas evidencias como para acusar y ver si mantiene la calificación o recalifica.
El abogado Pablo Casella, letrado de Eduardo Mordini, no se opuso formalmente a la prórroga solicitada por el fiscal, pero impuso una condición central: que se modifique la calificación legal de su cliente, también hacia encubrimiento agravado. En sus argumentos ante el tribunal, Casella sostuvo que la presencia de ADN de Mordini en gasas halladas dentro de una camioneta F100 –vehículo que, según aclaró, es de propiedad de su defendido– no implica una participación directa en el homicidio. «Mi cliente es dueño del rodado, pero no existe ningún vínculo biológico con Sofía Delgado», señaló el letrado, quien además subrayó que la investigación no ha logrado conectar a Mordini con el lugar donde ocurrió el crimen ni con el momento exacto de la muerte.
Casella enfatizó, además, que su postura condicionada busca evitar un debate innecesario en el juicio oral si finalmente se reconoce que la conducta de Mordini encaja mejor en un rol secundario. «No hay elementos que acrediten una participación primaria en el homicidio», completó.
El letrado insistió en que apoyaría la prórroga de la prisión preventiva porque guarda coherencia con lo que hizo durante toda la investigación preparatoria, pero que no lo podía hacer bajo esta calificación penal, De haber recalificado la situación de Mordini, esto le permitiría solucionar los problemas que Mordini está teniendo hoy en los juzgados de familia, donde hay una solicitud de supresión de la responsabilidad parental y del apellido de su hija.
Por el lado de Brian Bauman, los doctores Ojeda y Silva solicitaron que la prórroga se limite a tres meses, insistiendo en la debilidad probatoria y en la posible recalificación a encubrimiento. En tanto, la defensora pública Luisa Cañavate, representante de Bevilacqua, fue la única que pidió la libertad condicional para su pupilo, ofreciendo un domicilio en Barrio San Sebastián (Puerto General San Martín) y la firma periódica ante la Oficina de Gestión Judicial. El magistrado desestimó ese pedido de manera tajante.
El juez Romanini resolvió mantener la prisión preventiva de los tres imputados por un plazo de seis meses, rechazando el pedido de excarcelación de Bevilaqua. Sin embargo, en un giro procesal, el magistrado invitó a la Fiscalía y a las defensas de Bauman y Mordini a explorar una salida alternativa que evite llegar a juicio oral. De acuerdo con lo conversado en la audiencia, esa negociación deberá definirse antes de la audiencia preliminar, instancia en la que el juez podrá aceptar o no una posible recalificación de los cargos.
Romanini, al momento de resolver, realizó un análisis donde señaló que él no puede recalificar las imputaciones ahora, porque eso es potestad de la fiscalía. Por eso el magistrado planteó que eso se puede tratar en la audiencia preliminar, porque allí puede ver, conforme a los argumentos vertidos por la fiscalía y por la defensa, cuál de las calificaciones va a aceptar para ir a juicio. Entonces expresó que si lo hace el Código Procesal Penal, darle la posibilidad de invitar a la defensa de Baumann y Mordini y a la fiscalía a buscar una salida alternativa que evite el juicio oral.
Además, el magistrado hace una distinción entre lo que significa un encubrimiento agravado, y una participación secundaria.
Mientras tanto, la prueba más demoledora –el ADN de Bevilaqua bajo las uñas de Sofía Delgado– sigue sosteniendo la hipótesis del femicidio y aleja cualquier chance de libertad para el principal acusado.