
Estudiantes, docentes y familias se movilizaron frente a la Escuela Nº 1014 Coronel Marcelino Freyre luego de que fueran halladas dos notas amenazantes junto a municiones. Con dibujos y carteles, reclamaron que las instituciones educativas sean espacios seguros y advirtieron sobre el riesgo de naturalizar la violencia.
Frente al edificio ubicado en Guido Spano al 300, estudiantes, docentes y familias realizaron distintas intervenciones para expresar su rechazo a la violencia y remarcar que la escuela debe mantenerse como un espacio de cuidado y protección.
“La escuela no se toca, son territorios de paz” fue una de las principales consignas de la manifestación. A esa frase se sumaron otros mensajes como “queremos trabajar en paz”, “quiero estudiar segura” y “stop violencia”, plasmados en carteles y producciones realizadas por integrantes de la comunidad.
El reclamo por la seguridad
A través de un documento, la comunidad educativa cuestionó la posibilidad de que las amenazas y los hechos violentos terminen incorporándose a la rutina de las escuelas.
“¿Vamos a acostumbrarnos a las amenazas y a la violencia?”, plantearon, al tiempo que preguntaron qué mensaje se transmite a estudiantes y familias cuando este tipo de situaciones se dejan pasar.
También expresaron preocupación por la posibilidad de que una amenaza pueda concretarse y reclamaron respuestas sobre quién asumiría la responsabilidad y quién garantizaría la seguridad dentro de las instituciones.
“La escuela debe ser un espacio de aprendizaje, encuentro, cuidado y protección”, remarcaron.
Cuestionamientos a la decisión de mantener las actividades
La comunidad educativa también puso el foco en la respuesta adoptada por el Ministerio de Educación después del hallazgo de las amenazas.
Según señalaron, las clases fueron suspendidas únicamente durante el turno mañana, mientras que docentes, directivos y asistentes escolares debieron permanecer en el establecimiento para cumplir con su jornada laboral.
Desde la escuela sostuvieron que esta situación generó temor, incertidumbre y exposición entre los trabajadores y cuestionaron que no se haya dispuesto la suspensión de actividades durante toda la jornada.
El reclamo apunta a que las amenazas contra establecimientos educativos no sean naturalizadas y a que se adopten medidas que permitan garantizar condiciones de seguridad para quienes concurren diariamente a las escuelas.
“No podemos aceptar que el miedo forme parte de la vida cotidiana de nuestras escuelas”, concluyeron desde la comunidad educativa de la Escuela 1014.
Con información del Ojo Informativo