
La investigación apunta a una organización que habría distribuido estupefacientes en Rosario y otras localidades de la región, con conexiones en Junín y en la frontera norte. Cinco de los acusados quedaron en prisión preventiva por seis meses.
Siete personas fueron imputadas por presuntamente integrar una red dedicada a la distribución y venta de drogas en el sur de Santa Fe. Según expuso la fiscalía federal, la organización funcionaba al menos desde mayo de 2024 y recibía instrucciones de un hombre condenado por narcotráfico que se encuentra detenido en el Complejo Penitenciario de Ezeiza.
Entre las personas acusadas hay cuatro hermanas. A una de ellas, identificada como E.T.M., la fiscalía le atribuyó la coordinación principal de la actividad fuera de la cárcel: habría organizado el abastecimiento, fijado precios, distribuido la droga a revendedores y recaudado el dinero.
La causa comenzó a partir del análisis de un celular secuestrado en mayo de 2024 al detenido en Ezeiza. De acuerdo con la acusación, en el dispositivo encontraron conversaciones con E.T.M. sobre paquetes de estupefacientes. Luego, las escuchas y tareas de seguimiento permitieron reconstruir los presuntos movimientos del grupo y el papel de sus integrantes.
Los siete acusados fueron detenidos el 9 de septiembre durante 29 allanamientos realizados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Hubo procedimientos en Rosario, Funes, Roldán, Ybarlucea, Granadero Baigorria, Villa Gobernador Gálvez, Pueblo Esther y Carcarañá, además de Junín, en Buenos Aires, y Aguas Blancas, en Salta.
En los operativos se secuestraron 38.700 dólares, cheques diferidos por tres millones de pesos, cinco escopetas, 420 cartuchos, seis autos, cuatro camionetas, 42 celulares y más de un kilo de marihuana, entre otros elementos.
Durante la audiencia del 11 de septiembre, los fiscales Franco Benetti y Gonzalo Ruggeri describieron una estructura con tareas de abastecimiento, traslado, almacenamiento, venta y manejo del dinero. Según la acusación, parte de la droga llegaba desde la zona de frontera y luego se distribuía en localidades santafesinas y en Junín.
A las otras tres hermanas, identificadas como N.I.M., L.P.M. y E.V.M., les atribuyeron distintas tareas vinculadas con viajes al norte del país, distribución, custodia de sustancias, ventas y cobros. A E.M.L., en tanto, le imputaron el presunto acopio de droga y la gestión de dinero desde un domicilio del microcentro rosarino.
Tras escuchar a las partes, el juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz dispuso seis meses de prisión preventiva para cinco de los imputados. Los otros dos recuperaron la libertad, ya que el magistrado consideró que habían tenido un rol menor dentro de la presunta organización.