
El sector profundizó su retroceso durante mayo y la industria metalúrgica argentina ya trabaja con niveles de utilización de maquinaria similares a los registrados durante la pandemia. Santa Fe figura entre las provincias más afectadas.
La industria metalúrgica argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Durante mayo, la actividad registró una caída interanual del 5,1% y una baja del 1,4% respecto de abril, profundizando una tendencia negativa que ya acumula un retroceso del 6% en lo que va de 2026.
El dato surge del último informe elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), que además advirtió sobre un fuerte deterioro en el uso de la capacidad instalada. Actualmente, las empresas del sector operan con apenas el 39,8% de su capacidad productiva, uno de los niveles más bajos de toda la serie histórica.
Uno de los indicadores que más preocupa a los industriales es la utilización de la capacidad instalada.
Según el relevamiento, más de seis de cada diez máquinas permanecen sin actividad dentro de las plantas fabriles. El nivel de utilización cayó casi siete puntos porcentuales respecto del mismo período del año pasado y quedó cerca de los registros observados durante las restricciones sanitarias de 2020.
Desde ADIMRA señalaron que este escenario refleja una fuerte desaceleración de la producción y una demanda insuficiente para sostener el funcionamiento pleno de las empresas.
La mayoría de los rubros vinculados a la actividad metalúrgica mostró resultados negativos durante mayo.
Entre los sectores más afectados aparecen:
La única excepción fue el segmento de carrocerías y remolques, que logró registrar un crecimiento interanual del 1,9%.
También se observaron retrocesos en distintas cadenas de valor relacionadas con la industria, entre ellas agricultura, minería, automotriz, alimentos y bebidas, petróleo y gas, energía eléctrica y construcción.
El informe también mostró un deterioro generalizado en las principales provincias industriales del país.
Buenos Aires registró la caída más pronunciada, con una retracción del 5,9%, mientras que Santa Fe presentó una baja del 5,1%, impulsada principalmente por el retroceso de la maquinaria agrícola.
Córdoba también mostró números negativos, con una caída del 4,1%, afectada por la menor actividad en autopartes y maquinaria agrícola.
Por su parte, Entre Ríos y Mendoza registraron descensos más moderados, aunque mantuvieron la tendencia contractiva observada durante los últimos meses.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco generan optimismo entre los industriales.
Siete de cada diez empresas consultadas por ADIMRA consideran que no habrá mejoras significativas en la producción durante el próximo trimestre.
Además, el empleo continúa mostrando señales de deterioro. Durante mayo, el sector registró una caída interanual del 2,2% en los puestos de trabajo.
Desde distintas cámaras empresarias advirtieron que la combinación de altas tasas de interés, apertura de importaciones, caída del consumo y dificultades para acceder al financiamiento genera un escenario complejo para las pequeñas y medianas empresas metalúrgicas.
Los industriales sostienen que, sin medidas que impulsen la inversión y la producción, la recuperación del sector continuará demorándose.