
Lo que debía ser una noche de fútbol en Capitán Bermúdez terminó envuelta en tensión y cruces fuertes. El encuentro entre Santa Catalina y Barrio Vila se salió de control: empujones, discusiones y una pelea entre jugadores empañaron todo el partido, en una escena que ya empieza a repetirse con preocupante frecuencia en los últimos meses dentro de la Liga Regional Sanlorencina de Fútbol.
El episodio de Capitán Bermúdez se suma a una seguidilla de hechos violentos que vienen golpeando a distintas categorías del fútbol local. Semanas atrás, un clásico entre equipos de la zona de Beltrán también terminó a los golpes, con incidentes entre hinchas y jugadores tras un resultado ajustado que derivó en la intervención policial. En aquella ocasión, el Tribunal de Disciplina de la Liga quedó a cargo de definir las sanciones para jugadores y clubes, e incluso se evaluó restringir el acceso del público a futuros partidos.
Mano dura del Tribunal de Disciplina
La dirigencia sanlorencina viene respondiendo con sanciones cada vez más severas. En las últimas semanas, el Tribunal inhabilitó por dos años a un jugador y por cinco años a otro, ambos señalados por participar en un ataque contra un policía que formaba parte del operativo de seguridad de un partido. Además, un club fue declarado perdedor de un encuentro por 2 a 0 y quedó inhabilitado durante tres meses, tanto en Primera División como en Reserva.
A eso se suma una de las penas más duras del año: un futbolista recibió una suspensión de seis años tras agredir con un cabezazo al árbitro luego de ser expulsado, lo que obligó a suspender ese partido. Y no fue un caso aislado: otro jugador había sido inhabilitado por diez años luego de agredir a un árbitro, sanción que terminó siendo el disparador de un cambio de reglamento en toda la Liga.
El protocolo de “tolerancia cero”
Como respuesta a esta escalada, la Liga Sanlorencina puso en marcha un protocolo de tolerancia cero frente a la violencia verbal y las faltas de disciplina, vigente para todas las categorías masculinas y femeninas. Los árbitros fueron instruidos para aplicar sin excepciones el artículo 80 del reglamento interno, que prevé un mecanismo progresivo: primero un llamado de atención a delegados y cuerpos técnicos y, ante la reiteración, la suspensión definitiva del encuentro con la elevación de un informe al Tribunal de Disciplina para que determine las sanciones correspondientes.
Un nuevo caso para el Tribunal
Con los incidentes de Santa Catalina y Barrio Vila, todo indica que el expediente del Tribunal de Disciplina volverá a engrosarse. La pregunta que queda flotando en Capitán Bermúdez es si, pese al endurecimiento de las penas y a un protocolo pensado para frenar estos episodios, la violencia seguirá encontrando la forma de meterse en la cancha.