
Es el tercer hecho con una modalidad similar ocurrido en la región desde abril. El camionero fue capturado en Salto Grande y liberado horas después, maniatado, en Tortugas. El Mercedes-Benz fue dejado en Luis Palacios.
Un nuevo episodio de piratería del asfalto encendió las alarmas en la región. Un camionero oriundo de Entre Ríos fue asaltado este viernes en Salto Grande, permaneció varias horas privado de su libertad y terminó abandonado y maniatado en la autopista Rosario-Córdoba, en jurisdicción de Tortugas.
El dato que sobresale en la investigación es que el camión robado fue dejado en Luis Palacios, localidad ubicada a pocos kilómetros del lugar donde comenzó el ataque. El hecho presenta características similares a otros dos robos registrados desde abril en la zona y podría estar relacionado con el accionar de una banda dedicada al robo de camiones.
La víctima fue identificada como Adolfo K., de General Ramírez, Entre Ríos. Según los primeros datos, el hombre fue interceptado durante la tarde del viernes cuando circulaba por la colectora de Salto Grande.
Los delincuentes abordaron al camionero y tomaron el control del vehículo. Luego se dirigieron hacia Luis Palacios, donde se produjo uno de los movimientos centrales de la maniobra: los asaltantes desengancharon el acoplado y retiraron el sistema de rastreo satelital del camión, aparentemente con el objetivo de dificultar su localización.
Después continuaron la marcha hacia Ibarlucea. En esa zona, obligaron al conductor a bajar del camión y lo trasladaron a un automóvil.
El camionero permaneció cautivo durante varias horas hasta que, alrededor de las 19.30, fue abandonado en inmediaciones de Tortugas. Estaba atado de pies y manos, aunque no sufrió lesiones de consideración y se encontraba fuera de peligro.
Mientras tanto, el camión habría continuado su recorrido hacia Córdoba.
La unidad sustraída es un Mercedes Benz 1634, dominio NQA 510, perteneciente al transportista Matías Heffel, de Entre Ríos.
La noticia fue difundida también por Susana Heffel, hermana del propietario del vehículo, quien relató en redes sociales que el chofer había sido tomado como rehén y posteriormente liberado. Además, señaló que efectivos de la Policía de Entre Ríos colaboraban con las autoridades santafesinas.
Un recorrido que vuelve a repetirse
El caso de Salto Grande no aparece como un hecho aislado. Desde abril se registraron otros dos episodios en los que los delincuentes utilizaron una modalidad prácticamente idéntica: interceptar o abordar a un camionero, mantenerlo cautivo durante varias horas y liberarlo a más de cien kilómetros del lugar donde fue capturado.
El antecedente más reciente ocurrió el 27 de mayo en Armstrong, donde un camionero de 47 años, oriundo de Federación, Entre Ríos, denunció haber sido secuestrado mientras descansaba.
Los delincuentes se llevaron el camión, aunque dejaron abandonado el acoplado con una carga de cítricos sobre la ruta nacional 9. El conductor fue liberado horas después en cercanías de Bell Ville, en Córdoba, a más de cien kilómetros de Armstrong.
El otro episodio ocurrió el 18 de abril, en inmediaciones de Leones. En aquella oportunidad, otro camionero denunció haber sido privado de su libertad y posteriormente liberado cerca del cruce de la autopista Córdoba-Rosario con la ruta provincial 2, en las proximidades de Villa María.
Los delincuentes se habían apoderado de un camión Scania que posteriormente fue visto en una estación de servicio ubicada sobre la vieja ruta nacional 9, en el acceso sudeste a Villa María.
La reiteración de estos episodios, sus características y el desplazamiento de las víctimas por distintos puntos de Santa Fe y Córdoba alimentan la hipótesis de que podría tratarse de una organización dedicada al robo de camiones, aunque esa vinculación deberá ser establecida por la investigación judicial.
En el último caso, la secuencia volvió a tener como escenario a la región: el asalto comenzó en Salto Grande, el camión fue dejado en Luis Palacios y el chofer apareció maniatado más de cien kilómetros después, en Tortugas.