
El precio de la nafta en Argentina vuelve a estar bajo presión después de que el petróleo Brent se disparara casi 27% en menos de un mes. YPF mantiene por ahora sus valores sin cambios, mientras las petroleras analizan el nuevo escenario junto al Gobierno.
La pregunta que vuelve a aparecer entre los consumidores es si habrá un aumento en los surtidores. El Brent se acercó a los USD 109 por barril en medio de la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente.
La fuerte suba del crudo volvió a generar presión sobre el mercado de combustibles. Las principales petroleras mantienen conversaciones con el Gobierno para analizar el impacto de la escalada internacional, aunque por el momento no hay un aumento confirmado.
YPF, que concentra alrededor del 55% del mercado argentino de combustibles y funciona como referencia para el resto de las compañías, indicó que mantendrá por ahora los valores vigentes.
Por el momento, YPF no tiene previsto modificar sus precios de manera inmediata. Desde el Gobierno también consideran que una corrección en el corto plazo sería prematura.
Sin embargo, el escenario podría cambiar si el petróleo permanece durante varias semanas en los niveles actuales.
Desde Axion señalaron que su política de precios toma como referencia las condiciones del mercado internacional, mientras que Shell no descartó una eventual modificación, aunque aclaró que todavía deben definirse el momento y la magnitud de un posible ajuste.
Por ahora, entonces, no hay un aumento confirmado del precio de la nafta, pero la evolución del petróleo podría volver a poner el tema en el centro de la escena.
La diferencia que comenzó a abrirse entre el valor internacional del petróleo y los precios internos ya es analizada por especialistas.
El economista Santiago Capdevila, de Empiria, estimó que con un Brent en torno a los USD 108 y combustibles valuados en unos USD 84, el traslado potencial al surtidor podría alcanzar aproximadamente el 15,7%.
Ese porcentaje, sin embargo, no significa que el precio de la nafta vaya a aumentar 15,7%.
Se trata de una estimación del desfasaje entre ambas referencias y supone que toda la diferencia se trasladara de manera inmediata al consumidor. En la práctica, las empresas pueden absorber parte del impacto y el Gobierno también puede intervenir sobre otros componentes del precio.
Según un relevamiento del sector, el litro de nafta súper ronda los $2.059 en las estaciones de servicio.
Ese valor podría quedar bajo presión si el petróleo internacional continúa subiendo o permanece durante un período prolongado cerca de los niveles actuales.
Para los consumidores, cualquier modificación en el precio de la nafta tiene impacto directo sobre los gastos de quienes utilizan vehículos y también puede repercutir sobre el costo del transporte y de otros productos.
La fuerte recuperación del petróleo está relacionada principalmente con la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente.
El Brent había tocado un piso cercano a los USD 85 por barril el 26 de agosto, pero desde entonces comenzó una marcada escalada y llegó a aproximarse a los USD 109.
Durante el año, además, el petróleo llegó a superar los USD 114 por barril.
La evolución de esta referencia internacional será determinante para saber cuánto tiempo pueden las petroleras sostener el actual precio de la nafta en Argentina.
La situación actual tiene un antecedente reciente.
Entre abril y junio, YPF implementó un mecanismo conocido como “buffer”, diseñado para amortiguar las variaciones del petróleo internacional y evitar que los movimientos bruscos se trasladaran directamente al precio de los combustibles.
Durante ese período, la nafta súper se mantuvo cerca de los $2.000, incluso cuando el Brent llegó a superar los USD 100.
El mecanismo terminó cuando el petróleo comenzó a bajar y posteriormente se ubicó en torno a los USD 75 y USD 80.
Ahora el escenario volvió a invertirse. Con el crudo nuevamente en ascenso, las petroleras enfrentan una mayor presión sobre sus márgenes.
La discusión sobre el precio de la nafta también se produce en un momento de debilidad en la demanda.
Según un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG), durante los primeros siete meses de 2026 se comercializaron 5.667,3 millones de litros de nafta, un 5,26% menos que en el mismo período de 2023, cuando se habían vendido 5.981,8 millones de litros.
El volumen representa el registro más bajo de los últimos dos años.
La caída fue mayor en el segmento premium, que acumuló un retroceso del 7,3%, mientras que las ventas de nafta súper disminuyeron un 4,5% frente al mismo período de 2023.
En este contexto, un aumento de los combustibles podría profundizar todavía más la caída del consumo.
El valor que pagan los conductores en las estaciones de servicio no depende solamente del petróleo.
Otro de los componentes importantes es la carga impositiva. El impuesto a los combustibles aumentó 1.387% desde el cambio de gestión, por encima de la inflación acumulada del 329% durante el mismo período.
Actualmente, sobre un litro de nafta súper de aproximadamente $2.059, unos $411 corresponden a ese impuesto.
A comienzos de septiembre, el Gobierno volvió a postergar la actualización del tributo hasta el 1° de octubre, mediante un decreto.
La decisión se suma a una serie de postergaciones aplicadas desde 2024 para evitar que las actualizaciones impositivas tengan un impacto inmediato sobre los precios de los combustibles.
El escenario para las próximas semanas dependerá principalmente de tres factores.
El primero es el petróleo Brent. Si el crudo continúa cerca de los USD 108 o vuelve a subir, aumentará la presión sobre las petroleras.
El segundo son las conversaciones entre las empresas y el Gobierno. De allí podría surgir un esquema para determinar cuánto del incremento internacional absorben las compañías y cuánto termina trasladándose al consumidor.
El tercero es la decisión de YPF. Por su participación en el mercado, cualquier modificación de sus precios puede convertirse en una referencia para el resto de las petroleras.
La respuesta a la pregunta que se hacen muchos conductores es, por ahora, no hay un aumento confirmado del precio de la nafta.
YPF mantiene los precios actuales y no anunció una modificación inmediata, mientras el Gobierno considera que una corrección en el corto plazo sería prematura.
Pero la situación podría cambiar si el petróleo continúa en niveles elevados.
Las próximas semanas serán determinantes para saber si la fuerte suba del Brent termina trasladándose a los surtidores y cuánto podría impactar en el precio de la nafta en Argentina.