
Los precios de los alimentos en septiembre comenzaron con una baja promedio del 0,7%. Panificados, verduras y frutas registraron los mayores descensos, mientras que bebidas e infusiones tuvieron el incremento más fuerte, con una suba del 13,9%.
Durante la primera semana de septiembre, los precios de alimentos y bebidas mostraron comportamientos muy diferentes según cada categoría. El promedio general registró una caída del 0,7%, aunque algunos productos tuvieron descensos mucho más pronunciados y otros experimentaron importantes aumentos.
El dato más llamativo fue el comportamiento de las bebidas e infusiones para consumir en el hogar, cuyos precios aumentaron un 13,9% durante la semana.
En el otro extremo, los panificados, cereales y pastas registraron la mayor baja, con un descenso del 7,7%.
La evolución de los precios también mostró una moderación en el acumulado reciente. Al considerar las últimas cuatro semanas, la variación promedio se ubicó en el 1%, es decir, 0,4 puntos porcentuales por debajo de la medición anterior.
Las principales bajas se concentraron en varias categorías de productos de consumo habitual.
Los panificados, cereales y pastas encabezaron el descenso semanal, con una reducción del 7,7%.
A continuación se ubicaron las verduras, cuyos precios bajaron un 6%, mientras que las frutas registraron una caída del 3,7%.
También tuvieron bajas los siguientes productos:
La magnitud de estas reducciones permitió compensar los aumentos registrados en otros grupos y llevó al promedio general de alimentos y bebidas a terreno negativo durante la primera semana de septiembre.
El principal aumento se produjo en las bebidas e infusiones para consumir en el hogar, con una suba del 13,9%.
El resto de las categorías que registraron incrementos tuvo variaciones considerablemente menores.
Los condimentos y otros productos alimenticios aumentaron un 1%, mientras que los productos lácteos y huevos tuvieron una suba del 0,6%.
De esta manera, detrás de la caída promedio del 0,7% hubo una evolución muy dispar entre las distintas categorías de alimentos.
El resultado de la primera semana de septiembre se suma a una tendencia de moderación observada durante las últimas semanas.
La variación promedio de los alimentos y bebidas en las últimas cuatro semanas se ubicó en el 1%, después de haber alcanzado un máximo del 2,7% hacia fines de julio.
Desde entonces, el indicador mostró una trayectoria descendente.
Durante este período, los productos lácteos y los panificados tuvieron una incidencia importante y explicaron, en conjunto, algo más de la mitad de la inflación promedio registrada durante las últimas cuatro semanas.
La moderación registrada al comienzo de septiembre se produjo después de un comportamiento más estable durante agosto. La evolución de los precios de los alimentos durante septiembre también permite observar cómo se comportaron las distintas categorías durante el mes anterior.
Un relevamiento privado realizado durante agosto había registrado una desaceleración de 0,9 puntos porcentuales en los precios de alimentos y bebidas consumidos dentro del hogar respecto de julio.
Entre las categorías que más aumentaron durante agosto estuvieron los productos lácteos y huevos, con una suba del 2,9%.
También tuvieron incrementos los aceites y grasas, con un 2,5%; azúcar, miel, dulces y cacao, con un 2,5%; y panificados, cereales y pastas, con un 2,4%.
Las frutas fueron la única categoría que terminó agosto con una variación negativa, del 0,7%.
En tanto, las verduras aumentaron un 0,6% y las carnes registraron una suba del 1,2%. Dentro de este último grupo, la carne vacuna tuvo un incremento del 0,5%.
Los precios de los alimentos consumidos fuera del hogar registraron durante agosto una variación del 1,1%.
Al considerar el conjunto de alimentos y bebidas, la suba también fue del 1,1%.
El relevamiento estimó además un arrastre estadístico de 0,5 puntos porcentuales para agosto.
Los primeros datos de septiembre muestran un escenario desigual para los consumidores.
Si bien el promedio de alimentos y bebidas bajó 0,7%, detrás de ese resultado se observan fuertes diferencias entre las distintas categorías.
Los panificados, cereales y pastas, las verduras y las frutas registraron algunas de las principales bajas de la semana. En cambio, las bebidas e infusiones se ubicaron en el extremo opuesto, con un aumento del 13,9%.
La evolución de las próximas semanas permitirá determinar si esta baja promedio se consolida o si los aumentos de determinadas categorías terminan presionando nuevamente sobre los precios de los alimentos.