
Tras la reciente sanción en el Senado, la reforma laboral de Javier Milei se encuentra a un paso de su implementación definitiva. El mercado laboral argentino se prepara para una transformación estructural que modifica desde el cálculo de las indemnizaciones hasta el ejercicio del derecho a huelga. Sin embargo, la gran pregunta que circula en oficinas y fábricas es: ¿cuándo comenzarán a regir estos cambios de manera efectiva?
El proceso para que la nueva normativa sea ley vigente depende de la firma del Presidente. Una vez que el Poder Ejecutivo promulgue la ley y se publique en el Boletín Oficial, la Constitución Nacional establece un plazo de 10 días hábiles para este trámite. De no mediar disposiciones específicas de último momento, la reforma laboral de Javier Milei entrará en vigor a partir del octavo día de su publicación oficial.
Un punto de gran fricción entre abogados laboralistas es la retroactividad. Aunque el texto busca una aplicación integral, la Justicia deberá determinar si los cambios afectan a los juicios y contratos que ya están en curso o si solo se aplicarán a las nuevas relaciones laborales.
Uno de los pilares de la reforma laboral de Javier Milei es el rediseño del costo de salida de un empleado. El nuevo esquema busca “abaratar” los despidos mediante la exclusión de rubros como el aguinaldo, premios y propinas del cálculo indemnizatorio.
La reforma laboral de Javier Milei también pone la lupa sobre la actividad gremial. Se establecen límites estrictos para garantizar la prestación de servicios en áreas consideradas críticas.
Para combatir la informalidad, la normativa incluye un Programa de Promoción del Empleo Registrado. Este “blanqueo” ofrece condonaciones de hasta el 70% en deudas por aportes para aquellos empleadores que regularicen a sus trabajadores. Además, se crea un régimen especial de incentivos fiscales para medianas inversiones (entre USD 150.000 y USD 9 millones), buscando reactivar la contratación en el sector privado tras años de estancamiento.