
El sindicato Sitram realizó una asamblea en la Comuna de Ricardone y advirtió que podría profundizar las medidas de fuerza si no hay una propuesta superadora. Denuncian sueldos cercanos a los $800.000 y una fuerte desigualdad con localidades vecinas del Cordón Industrial.
La Comuna de Ricardone atraviesa un escenario de tensión laboral luego de que trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores Municipales (Sitram) se declararan en estado de alerta y movilización. La medida se resolvió este jueves durante una asamblea realizada en el edificio comunal, donde se analizó la situación salarial que el gremio califica como “crítica”.
El conflicto se centra en la interpretación de los acuerdos paritarios provinciales. Desde el sindicato sostienen que la paritaria debe ser considerada un piso y no un techo para la negociación salarial. En ese sentido, el dirigente gremial Quiroga cuestionó la postura del Ejecutivo local, que —según indicó— se mantiene firme en aplicar estrictamente lo acordado a nivel provincial.
“Nosotros decimos que la paritaria provincial es el piso, que nada impide el mejoramiento de ese piso”, afirmó en declaraciones al medio Día 0 , y remarcó que el costo de vida en el Cordón Industrial es considerablemente más alto que en otras regiones de Santa Fe. “No es lo mismo vivir en el norte de la provincia que en esta zona”, agregó.
Desde el gremio expusieron cifras que reflejan la magnitud del reclamo. Según detallaron, el salario promedio de un trabajador comunal en Ricardone ronda los $800.000, lo que lo ubica —aseguran— como el más bajo de la región. En contraste, indicaron que en localidades cercanas como San Lorenzo y Fray Luis Beltrán los ingresos pueden duplicar ese monto.
La conducción sindical calificó la situación como de “indigencia absoluta”, aunque aclaró que existe voluntad de diálogo para alcanzar una recomposición progresiva. “Quizás la paridad no se logra de una sola vez, pero debe haber una actitud de mejorar paulatinamente las condiciones de los trabajadores”, señalaron.
Por el momento, los empleados comunales aguardan una respuesta formal de las autoridades. Sin embargo, advirtieron que, en caso de no haber avances concretos, podrían profundizar las medidas de fuerza en los próximos días, lo que impactaría en la prestación de servicios en la localidad.