En una reciente resolución, la jueza Milca Bojanich, Jueza del Juzgado Unipersonal de Familia N° 9 de Rosario autorizó a un sanatorio Rosarino que represento a aplicar las vacunas contra la Hepatitis B y la BCG a un niño por nacer, frente la negativa persistente de sus padres. Ambas vacunas se encuentran contempladas en el esquema de vacunación obligatoria. La abogada patrocinante Agustina Ostoich fue quien presentó la denuncia representando al Centro Asistencia.
La magistrada fundamentó su decisión afirmando que “el médico y el equipo de salud tienen la obligación legal y ética de garantizar la aplicación de las vacunas”. El fallo respalda así la postura del establecimiento asistencial, que busca proteger el interés superior del niño ante la objeción de los progenitores.
Como letrada del centro médico, valoro esta resolución que reafirma el deber de los profesionales de la salud de cumplir con el calendario de inmunizaciones obligatorias, incluso cuando los padres se opongan, priorizando la salud pública y la protección integral de la infancia.