Vie 3 Jul 2026
☀️ 10° / 2°C

Salvajismo en la final de la Liga Cañadense: prisión preventiva para los acusados de clavarle un hierro en el cráneo al policía Eduardo López

Silvana PaganiJudiciales3 julio 2026 a las 13:05

La Justicia de Cañada de Gómez imputó a los dos sospechosos por homicidio calificado. La reconstrucción de la Fiscalía revela una mecánica brutal: mientras uno le enterró una varilla de construcción por la nuca en medio de una emboscada, el otro la empujó hacia el interior del cerebro. El oficial falleció tras agonizar en el HECA.

El fútbol regional de la provincia volvió a teñirse de luto por un hecho de violencia extrema, pero esta vez con un componente de saña que estremece a los investigadores. Este viernes 3 de julio, los Tribunales Provinciales de Cañada de Gómez fueron escenario de la audiencia imputativa contra J. Z. y A. A., los dos barras señalados como los autores materiales del asesinato del oficial de policía Eduardo López, ocurrido tras los incidentes en la final de la Liga Cañadense.

Durante el trámite judicial, el fiscal de la causa, Dr. Juan Pablo Baños, les atribuyó formalmente el delito de Homicidio calificado por haber sido cometido contra un personal policial con motivo de su función, en calidad de coautores. Tras escuchar el pormenorizado y crudo relato de los hechos, el juez de Primera Instancia, Dr. Lanfranco Fari, validó la acusación y dictó la prisión preventiva efectiva para ambos imputados por un plazo de 120 días mientras avanza la investigación.

Una emboscada en “360 grados”

La reconstrucción fiscal situó el trágico episodio el pasado domingo 28 de junio, alrededor de las 17:30 horas, en el predio del Club Atlético Carcarañá, ubicado sobre la Ruta Nacional Nº 9. Minutos antes, había concluido el partido de vuelta por la final del torneo local entre el equipo homónimo y Sportivo Las Parejas.

Según la Fiscalía, el detonante fue una violenta arremetida de la parcialidad local. Luego de que se retirara la hinchada visitante, un grupo de entre 15 y 20 simpatizantes de Carcarañá comenzó a atacar con piedras y gomeras a los efectivos que custodiaban el estacionamiento. Cuando el personal se desplegó para contener el foco de conflicto, la situación se desmadró: decenas de hinchas locales saltaron el tejido perimetral de las tribunas y emboscaron a un reducido grupo de seis uniformados en la zona de parrilleros y mesas, rodeándolos por completo en lo que los testigos describieron como un ataque en “360 grados”.

Una secuencia criminal coordinada

En medio de esa absoluta inferioridad numérica se encontraba el Oficial Eduardo López, numerario del Comando Radioeléctrico de Roldán, quien prestaba servicio de adicionales en el operativo de prevención.

De acuerdo a la hipótesis del MPA, los acusados aprovecharon el caos generalizado para avanzar directamente contra el efectivo con intenciones claras de matarlo. La mecánica descrita por el fiscal Baños expone una crueldad pocas veces vista en canchas de la región:

  1. El ataque inicial: J. Z. tomó una barra de hierro de construcción de 8 milímetros de diámetro y unos 50 centímetros de largo y, tomándolo por sorpresa desde atrás, se la clavó a López en la región lateral izquierda del cráneo.

  2. El remate: Inmediatamente después, y con el oficial herido, A. A. intervino para consumar el ataque y empujó con sus manos la varilla de metal de forma ascendente, hundiéndola aún más en la cabeza de la víctima.

El oficial López se desplomó en el suelo de manera inmediata y comenzó a convulsionar ante sus compañeros, que intentaban repeler los piedrazos.

Una agonía irreversible

El informe médico forense determinó que la barra de hierro provocó una lesión punzopenetrante devastadora que ingresó entre 10 y 11 centímetros en el cráneo de López, alcanzando el ventrículo izquierdo del cerebro y generando un traumatismo craneoencefálico gravísimo.

El policía fue asistido inicialmente en el Hospital “Carlos Gotia” de Carcarañá, pero debido a la complejidad de su cuadro fue derivado de urgencia en una ambulancia de alta complejidad hacia el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) de Rosario. A pesar de los esfuerzos del cuerpo médico, el oficial falleció a las 13:00 horas del lunes 29 de junio. La resolución dictada hoy en Cañada de Gómez deja a los dos principales sospechosos tras las rejas, mientras la comunidad del fútbol regional y la fuerza policial asimilan el impacto de un crimen brutal.

Cargando próximo post
Buscar
Loading

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...