
Un episodio de inseguridad urbana derivó anoche en una persecución policial por las calles de San Lorenzo, que culminó con la detención de dos jóvenes acusados de actuar bajo la modalidad de “motochorros”, el secuestro del vehículo en el que se movilizaban y la recuperación de un teléfono celular que había sido robado momentos antes.
El hecho comenzó alrededor de las 23:00 horas del miércoles, cuando un llamado a la Central de Emergencias 911 alertó sobre una tentativa de robo en la vía pública, concretada en la intersección de las calles Luis Braille y 7 Jefes. Según el reporte de la víctima, dos delincuentes a bordo de una motocicleta la habían abordado para sustraerle sus pertenencias.
Efectivos del Grupo de Operaciones Tácticas (G.O.T.) desplegaron de inmediato un operativo cerrojo en la zona. Al cabo de unos minutos de patrullaje, los agentes lograron divisar a dos sospechosos que coincidían con las descripciones aportadas. Al notar la proximidad de los móviles policiales, los motociclistas aceleraron bruscamente, iniciando una veloz fuga por los pasajes del barrio.
Tras un seguimiento controlado que se extendió por varias cuadras, el personal del G.O.T. logró cerrarle el paso a la motocicleta e interceptar a los ocupantes, dos jóvenes de 21 y 24 años. Sin embargo, el procedimiento sumó momentos de extrema tensión cuando un grupo de personas de los alrededores intentó interceder de manera violenta para entorpecer el arresto y facilitar la huida de los sospechosos, una situación que debió ser controlada por los uniformados para resguardar el perímetro.
Durante la requisa de los involucrados, los efectivos hallaron entre las prendas de uno de ellos un teléfono celular Motorola G54. Al verificar los datos del dispositivo, se constató que sus características coincidían plenamente con el aparato que le había sido arrebatado al ciudadano minutos antes. Además del teléfono, las fuerzas de seguridad secuestraron la motocicleta utilizada para el raid delictivo, una Corven Mirage de 110 centímetros cúbicos.
Los dos jóvenes fueron trasladados a la sede de la Comisaría 1ª de San Lorenzo, donde quedaron alojados a disposición de la Fiscalía Penal en turno, bajo una causa penal caratulada inicialmente como tentativa de robo.