
La llama de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 ingresó al país desde Bolivia y eligió la histórica ciudad como su primera parada en Argentina. Un emotivo relevo por las calles locales marcó el inicio de la cuenta regresiva hacia el evento deportivo más importante de la región.
La emoción del deporte sudamericano ya se siente en territorio santafesino. Este viernes, San Lorenzo se convirtió en la primera ciudad argentina en albergar la antorcha de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, luego de que el fuego sagrado cruzara la frontera procedente de Bolivia para iniciar su gira oficial por la provincia.
El histórico trayecto comenzó en la emblemática Rotonda de los Trabajadores y reunió a cientos de vecinos, delegaciones escolares e instituciones comunitarias que salieron a las calles a acompañar el paso de la llama. El relevo estuvo en manos de figuras destacadas del deporte y la comunidad local: la triatleta Ana Paula Aguirre, el nadador Pedro Bompar, el ciclista Diego Rozié, el basquetbolista Lucio Grimauldo y el bombero voluntario Iván Arcuri —reconocido por su labor de rescate internacional—.

El tramo final del recorrido tuvo un cierre de lujo conducido por Javier Mascherano, quien portó la antorcha en los últimos metros hasta su arribo al Parador Turístico. En el lugar, autoridades locales encabezadas por el intendente Leonardo Raimundo y el presidente del Concejo Municipal, Hernán Ore, brindaron una cálida bienvenida al símbolo olímpico continental. Además, acompañó el momento la diputada provincial Silvana Di Stefano.
Este evento marca el puntapié inicial de la fiesta deportiva que se vivirá en la provincia del 12 al 26 de septiembre. Las sedes principales de la competencia serán Santa Fe, Rosario y Rafaela, reuniendo a más de 4.000 atletas de 15 países que competirán en más de 40 deportes y cerca de 60 disciplinas.
Tras su emotivo paso por San Lorenzo, el fuego continental continuará su recorrido por distintos municipios santafesinos, llevando el espíritu de unión y celebración deportiva a cada rincón de la región antes del encendido del pebetero oficial.
