SanCor, la histórica láctea santafesina, con sede en Sunchales, acumula un pasivo de $41.600 millones y 86 millones de dólares. Continuará operando de forma transitoria mientras se busca su venta para preservar empleos.
La histórica cooperativa láctea SanCor, emblema de la industria santafesina con sede en Sunchales, fue declarada en quiebra este miércoles por el Juzgado de Primera Instancia de Rafaela, tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en febrero de 2025.
La decisión judicial se sustenta en la imposibilidad reconocida por la propia empresa de hacer frente a sus obligaciones y de presentar una propuesta de acuerdo a sus acreedores, además de los múltiples pedidos de quiebra directa impulsados por terceros ante el incumplimiento de pagos posteriores al concurso.
El tribunal consideró determinante la “inviabilidad estructural” de la cooperativa, que registra una deuda concursal de 41.600 millones de pesos y 86 millones de dólares. A esto se suma una deuda postconcursal que crece a un ritmo estimado de 3.000 millones de pesos mensuales. En el plano laboral, se adeudan más de cinco meses de sueldos al personal activo.
Actualmente, las seis plantas industriales operan muy por debajo de su capacidad, siendo la de Sunchales la más afectada en términos de actividad.
La jueza Agostina Silvestre dispuso la continuidad de la explotación de la empresa para preservar su valor como unidad económica y proteger las fuentes de trabajo. En ese marco, ordenó avanzar con la venta de SanCor “en marcha”, ya sea como un todo o por unidades productivas, mediante un proceso de licitación transparente que permita encontrar un inversor capaz de reactivar la producción.
En cuanto al personal, el síndico deberá elaborar un listado con los trabajadores estrictamente necesarios para sostener la operación. Aquellos que no sean incluidos quedarán suspendidos por un plazo de 60 días y, de no resolverse su situación en ese lapso, se extinguirán sus vínculos laborales.
Además, los directivos de la cooperativa perdieron la administración de los bienes, que quedó en manos de la sindicatura. La Justicia dispuso la inhibición general de bienes y la prohibición de salida del país para los integrantes del Consejo de Administración y el síndico titular.
El fallo también descartó la aplicación del mecanismo de “cram down” o salvataje por terceros, al considerar que la figura no es compatible con la estructura de una cooperativa y que el nivel de endeudamiento supera ampliamente el valor de los activos.
Qué sigue para SanCor
De cara a lo que viene, los acreedores con créditos posteriores al concurso tienen plazo hasta el 29 de mayo de 2026 para presentarse a verificar sus acreencias, mientras que la sindicatura deberá avanzar en un inventario detallado de los activos en cada establecimiento.
Pese a la quiebra, algunas plantas continuarán operando de forma transitoria, principalmente bajo contratos de fazón —procesando materia prima de terceros—, con el objetivo de sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo mientras se define el futuro de la empresa.