
El gremio mantiene estado de movilización mientras espera una audiencia clave el próximo lunes en el Ministerio de Trabajo. José Capuano, delegado regional, advirtió sobre la incertidumbre que atraviesan los trabajadores ante el recambio de empresas prestadoras de servicios para la petrolera.
El Sindicato de Camioneros atraviesa días de intensa preocupación ante el inminente cambio de empresas contratistas que prestan servicios para YPF en la zona, una situación que podría dejar sin empleo a entre 70 y 80 choferes profesionales.
Así lo expresó José Capuano, delegado regional del Sindicato de Camioneros de Santa Fe, quien describió el panorama como “complejo, complicado y preocupante”. Según explicó, dos empresas que durante más de ocho años han prestado servicios exclusivos para la petrolera perdieron una licitación clave.

Se trata de Translucom, con sede en Frías, Santiago del Estero, y la empresa Carrizo (Luis Ángel Carrizo), oriunda de Córdoba Capital. Ambas firmas operaban en la terminal de YPF de San Lorenzo, además de tener actividades en otras terminales como Banda del Río Salí (Tucumán), Luján de Cuyo (Mendoza), Monte Cristo (Córdoba) y Villa Mercedes. También realizaban el transporte de arena desde Entre Ríos y Zárate hacia Añelo, en el Complejo Vaca Muerta.
“Es una situación muy complicada para nosotros, porque son muchos los muchachos, son muchas familias que se van a quedar sin el plato de comida, sin poder seguir ejerciendo sus tareas”, señaló Capuano. “Son muchachos que vienen haciéndolo durante muchos años, son idóneos en la materia, son choferes profesionales”, agregó el dirigente gremial.
Según informó Capuano, YPF comunicó a las empresas salientes que tienen servicio garantizado hasta el 31 de julio, y que las nuevas adjudicatarias deben hacerse cargo a partir del 1° de agosto. Las empresas que ganaron la licitación son Tranef, una firma de Santa Fe con “estructura armada acorde a cualquier eventualidad”, y Logística 10, una empresa oriunda de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, que actualmente no tiene base en la zona.
El dirigente gremial advirtió que el tiempo apremia y que existen múltiples trabas burocráticas que complican la transición. “Cuando los choferes cambian de empresa, por más que estén habilitados en YPF, tienen que hacer una nueva habilitación. Eso también demora mucho tiempo”, explicó.
A esto se suman los exámenes preocupacionales y otros trámites administrativos. “Es medio correr con el tiempo esto, Gonzalo”, expresó Capuano, dirigiéndose al entrevistador.
Consultado sobre si las empresas salientes han ofrecido alternativas a los trabajadores, Capuano indicó que ambas firmas les ofrecen continuidad laboral, aunque con el costo del desarraigo. “Hay una cuestión de desarraigo, hay una cuestión moral y económica complicada para los trabajadores”, afirmó.
El delegado hizo referencia al artículo de la ley , que establece que la empresa tiene la potestad de diagramar su logística siempre que no altere ni perjudique los beneficios de los trabajadores. Sin embargo, la incertidumbre persiste.
“Las dos empresas nuevas que vienen, que por ahí estarían medio dispuestas a tomar a la gente que se quede sin laburo, también están diciendo que están complicadas con el trabajo y que no tienen posibilidad de tomar a la gente”, señaló Capuano, reflejando la preocupación del sindicato.
El gremio ya mantuvo una primera audiencia el viernes pasado en el Ministerio de Trabajo, con la participación de las empresas salientes. Allí se acordó pasar a un cuarto intermedio y citar a YPF como “solidaria responsable” para que brinde explicaciones y escuche los reclamos.
La próxima audiencia está pautada para el lunes 27. A las 10:30 de la mañana se reunirán con Translucom y a las 12:30 con la empresa Carrizo. Capuano confirmó que YPF se mostró dispuesta a escuchar al gremio y a dar “algún tipo de respuesta favorable” en torno a los trabajadores.
El dirigente relató que el lunes pasado se apersonó en la planta de San Lorenzo y mantuvo una asamblea con todos los trabajadores para escuchar sus inquietudes. “La preocupación es muy grande”, afirmó.
Ante la consulta sobre si el conflicto podría escalar en caso de no obtener respuestas favorables, Capuano evitó adelantar medidas de fuerza, pero dejó en claro la postura del sindicato.
“Nuestra prioridad número uno es la continuidad laboral de los trabajadores”, enfatizó. “Son por lo menos 70 choferes los que quedarían sin empleo. ¿Quién le explica a esta gente que las dos empresas que vienen no los toman?”, cuestionó.
El dirigente subrayó que el Sindicato de Camioneros mantiene el estado de alerta y sigue de cerca las negociaciones con el objetivo de preservar todos los puestos de trabajo involucrados en este cambio de prestadores de servicios para YPF.
“La prioridad número uno para nosotros es la continuidad laboral de los trabajadores.”, concluyó Capuano.