La estafa familiar que sufrió Rosa, vecina de Lomas de Zamora, la dejó marcada para siempre. Con 65 años, dueña de un kiosco y madre de cinco hijos, nunca imaginó
La estafa familiar que sufrió Rosa, vecina de Lomas de Zamora, la dejó marcada para siempre. Con 65 años, dueña de un kiosco y madre de cinco hijos, nunca imaginó