
El conductor, de 20 años, manejaba con 0,93 gramos de alcohol en sangre y a alta velocidad cuando el auto se partió en dos cerca de Casilda. La Justicia formalizó la imputación por homicidio culposo agravado y lesiones gravísimas contra la única sobreviviente.
La conmoción que sacude a la región desde el pasado fin de semana empezó a encontrar sus primeros carriles judiciales. En una dura audiencia desarrollada este jueves 2 de julio en los Tribunales Provinciales de Casilda, la jueza de Primera Instancia, Dra. Minetti, ordenó la prisión preventiva efectiva por el plazo de cuatro meses para F.G., el joven de 20 años que manejaba el automóvil que protagonizó el brutal vuelco en la Ruta Provincial S26, donde murieron cuatro chicos de entre 17 y 24 años.
El dictamen de la magistrada validó la acusación del fiscal de la causa, el Dr. Emiliano Erhet, quien imputó formalmente al conductor por el delito de homicidio culposo agravado por la conducción negligente, imprudente y antirreglamentaria, multiplicado por la cantidad de víctimas fatales, en concurso ideal con lesiones gravísimas. Una vez cumplido el plazo de detención de cuatro meses, la Fiscalía quedó facultada para solicitar una prórroga de la medida cautelar mientras avanza la investigación técnica.
La reconstrucción del siniestro presentada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA) expuso la extrema gravedad de la imprudencia al volante. El trágico episodio ocurrió el sábado 27 de junio de 2026, alrededor de las 5:17 de la mañana. F.G. conducía un Peugeot 208 gris por la Ruta S26, en sentido desde Casilda hacia Carcarañá, con cinco acompañantes a bordo.
Al llegar a la pronunciada curva ubicada metros antes del paso a nivel del ferrocarril, en la intersección con el camino del límite de distrito, el joven perdió por completo el control del vehículo. De acuerdo con los peritajes iniciales, el coche circulaba a una velocidad totalmente inadecuada para las condiciones del trazado. Al despistar hacia la banquina y volcar, el impacto fue de tal magnitud que el chasis del auto sufrió una destrucción total, partiéndose literalmente en dos.
Como consecuencia inmediata del choque, perdieron la vida de forma instantánea Sabrina Jazmín Correa (17), Lola Gironacci (17), Zaira Mariel Lunge (17) y Ramiro Tripiana (24). Cuatro de los cuerpos salieron despedidos y quedaron tendidos en la zona rural hasta el arribo de las patrullas policiales alertadas por llamados al 911. Una quinta adolescente de 17 años, identificada como M.W., sobrevivió al impacto pero quedó atrapada entre los hierros del habitáculo. Actualmente permanece internada con un cuadro de lesiones gravísimas.
La pericia que terminó por hundir la situación procesal de F.G. provino del laboratorio bioquímico. El test de alcoholemia determinó que el imputado conducía con 0,93 gramos de alcohol por litro de sangre.
El dato es aún más alarmante para los investigadores si se toma en cuenta el factor temporal: la muestra de sangre fue extraída a las 9:40 de la mañana, es decir, más de cuatro horas después de que ocurriera la tragedia en la ruta. Esto hace suponer que, al momento del despiste, el nivel de intoxicación etílica en el organismo del conductor era sustancialmente mayor.
Mientras las familias del sur santafesino atraviesan el duelo por la pérdida de cuatro vidas jóvenes, el proceso judicial entra en la etapa de peritajes accidentológicos finales para determinar la velocidad exacta a la que transitaba el Peugeot antes de desintegrarse en la banquina.