
Con carteles y fotos, familiares, compañeros y amigos de Matías Díaz y César Aquino pidieron que no se “tape con plata” lo ocurrido. Mientras tanto, la psicóloga de la planta se acercó a hablar con las familias, pero no dio las explicaciones de lo ocurrido en la planta Albardón Bio, el 29 de septiembre, cuando explotó un tanque de metanol y perdieron la vida tres personas, mientras dos obreros continúan internados.
Este viernes, familiares y compañeros de trabajo de los tres operarios que murieron tras la explosión en Albardón Bío se concentraron frente a la planta ubicada en América y Vucetich y Punta Quebracho. Venían a pedir lo que, dijeron una y otra vez, todavía no tienen: respuestas. Entre los que marcharon estuvieron la familia de Matías Díaz y la de César Aquino, que falleció el jueves. Otros dos trabajadores siguen internados en estado grave. La familia de Rubén Correa, también fallecido, no participó de la marcha.
“Queremos respuestas, que no se tape con plata, nada. Queremos a los responsables, que caigan como corresponde”, dijo Sabrina, tía de César Aquino (21), con la voz quebrada. Después enumeró lo que se perdió: “Son tres vidas, tres familias que hoy están sin una parte importante de sus vidas”. Y agregó que está cerca el Día de la Madre: “Son tres madres que no van a tener a su hijo”.
Los familiares contaron que se enteraron por las redes sociales. “Nadie les avisó”, relató Sabrina. La madre de César empezó a llamarlo y no le respondía; su hermana tampoco. Así, de a poco, entendieron que uno de los accidentados era él.
Según el relato de la familia, lo que vino después fue peor. Denunciaron que en el hospital Centenario de Rosario, los trataron mal y que a la madre le dijeron que, “si querían, lo podían desconectar”. Contaron que en un momento les dijeron que César había fallecido, y que después un comunicado del Ministerio de Salud lo desmintió. También cuestionaron el traslado a Rosario: afirmaron que la ambulancia no era de alta complejidad y que tardaron demasiado en derivarlo. También señalaron que la empresa no cuenta en el lugar con una enfermería y que lo atendieron en la fábrica lindera “Posiblemente sí, posiblemente no, César hubiese estado hoy si hubiesen sido otras las maneras de trasladarlo”, dijeron.
Del hecho en sí, dicen no saber casi nada. “Ni siquiera sabemos cómo pasó. Solo sabemos que el tanque estaba al lado de ellos”, contó Sabrina. Ni la Fiscalía ni las empresas, aseguraron, convocaron a las familias para darles información.
“Nadie dio la cara”
Natali, hermana de Matías Díaz (41), habló de un hombre que “dejó tres hijos” y de una madre que hoy llora a su hijo. “Lo que queremos es que no quede impunidad”, dijo. Contó que su familia ya presentó un reclamo en Rosario, con abogados, y que lo único que exigen es “que se sepa la verdad”.
“Lo que más le duele, dijo, es la versión que circula. Hicieron correr el rumor de que fue una chispa. Después dicen que era gente que no estaba capacitada”. Y respondió con rabia: Aun si los chicos no hubieran estado capacitados, me parece una falta de educación decir, prácticamente, que se merecían cómo terminaron”.
Natali también habló del silencio de las empresas. “En nuestro caso nadie dio la cara, no le dijeron nada a mi mamá”, sostuvo. Dijo que Gélvez, la contratista para la que trabajaba su hermano, se comunicó con la familia, pero que de Albardón Bío no hubo nada. “Eso es lo que vale la vida de un trabajador: nada”.
Y cerró con una frase que se escuchó en toda la puerta: “No estaban robando. Estaban ganándose el pan como lo hacen siempre”.
La madre de Matías, con pocas palabras, dijo lo más duro de la jornada: “A mi hijo me dieron un brazo. Un brazo me dieron para enterrarlo”.
La respuesta de las empresas
Con la marcha ya en la puerta, se acercó a hablar Daniela Mora, psicóloga de Albardón Bío.
Mora se presentó ante los familiares y empezó a hablar con los micrófonos cerca. Desde el grupo le reclamaron: “¡Hable fuerte para la familia, no para los medios!”. Ella respondió: “Yo estoy hablando para ustedes, estoy acá por ustedes, simplemente”. Aseguró que todas las familias tuvieron contacto con ella desde el primer día y que se puso a disposición de cada una. Dijo que con algunas siguió en contacto y que con otras se cortó porque “dejaron de atenderme”. Repitió su frase central: “Esta es una tragedia que nos atraviesa a todos” y también señaló que ellos (por la empresa) también eran víctimas.
Sus palabras no convencieron a los familiares. Poco antes, Sabrina había dicho: “No puede ser que manden a una psicóloga. Necesitamos verdaderos responsables. Por lo menos un encargado tendría que estar acá”.
Desde Gélvez hablaron con la prensa el supervisor Cristian Divicenzo y la responsable de Recursos Humanos, Yanina González. Dijeron que estaban ahí solo para acompañar. “Lo único que queremos es que se haga justicia por los chicos, por los que están y por los que no están”, afirmaron. Sobre qué pasó, remitieron a los peritos: “Hay peritos, tenemos que confiar en la justicia”. Divicenzo aclaró que ese día no estaba en la obra.
Respecto de las versiones que apuntan a los trabajadores, sostuvieron que los operarios “estaban capacitados, habían hecho los cursos” y que la empresa tenía “un permiso de trabajo” que los avalaba. Contaron que era la primera obra de Gélvez en Albardón Bío, aunque trabajan en otras plantas de la zona.
También detallaron cómo acompañan a los heridos y a los parientes. Dijeron que dan asistencia en traslados y en lo que haga falta, “ya sean pañales o lo que sea”. Sobre uno de los internados, Nelson “Chino” Villalba (40), contaron que sigue grave, pero que ayer no tuvo fiebre y que lo colocaron boca abajo, lo que mejoró un poco su estado. “Los médicos dicen que es muy poquito, pero la familia se puso muy contenta”, dijeron, mientras que Gianfranco Carabajal (35), evoluciona favorablemente.
Sobre la causa penal, que lleva la fiscal Serena, indicaron que el que sigue el tema es el abogado de la empresa, el doctor Luna.
Al cierre de la jornada, los familiares seguían reclamando lo mismo que al principio. “Hoy es por nosotros y mañana puede ser por ustedes”, advirtió Sabrina.
