
La Secretaría de Trabajo extendió la negociación tras vencerse la conciliación obligatoria. Se mantiene la paz social en las terminales portuarias mientras las empresas insisten con subas por inflación y los gremios exigen un 20%.
Las negociaciones paritarias del sector aceitero, un engranaje clave para el ingreso de divisas al país, entraron en una etapa de definición bajo una tensa tregua. Tras una maratónica reunión de 12 horas que se extendió en la Secretaría de Trabajo de la Nación hasta las 2:00 de la madrugada de este viernes 26 de junio, la industria agroexportadora y los gremios no lograron sellar un acuerdo y decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo lunes 29 de junio a las 13:30 horas.
A pesar de la falta de un entendimiento definitivo tras el vencimiento de la conciliación obligatoria, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo y la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) confirmaron a través de un comunicado conjunto que se mantendrá la paz social durante el fin de semana, lo que descarta la reactivación inmediata de medidas de fuerza en las plantas y terminales portuarias.
El conflicto salarial radica en una marcada diferencia entre los esquemas de actualización que defiende cada sector en la mesa de votación:
La propuesta empresarial: La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) sostiene un ofrecimiento de actualización mensual estrictamente indexada al ritmo de la inflación oficial.
El reclamo gremial: Los sindicatos rechazan ese mecanismo por considerarlo insuficiente para las necesidades actuales de los trabajadores y exigen una recomposición directa en torno al 20% promedio para recuperar el poder adquisitivo de las familias aceiteras.
La tensión sectorial arrastra casi un mes de vigencia en el Cordón Industrial. La cronología del conflicto marca los siguientes hitos:
27 de mayo: Los gremios lanzaron una huelga nacional por tiempo indeterminado que amenazaba con paralizar los puertos.
Intervención oficial: A las pocas horas del inicio de la protesta, el Gobierno dictó una conciliación obligatoria para frenar el paro y forzar el diálogo, período legal que venció formalmente este jueves.
Madrugada del viernes: Tras 12 horas de debate continuo, la autoridad laboral instó a las partes a prolongar las conversaciones de manera presencial el próximo lunes, bajo el compromiso de no iniciar huelgas ni cierres patronales en el intermedio.