
El fallo fue dictado en los Tribunales de San Lorenzo tras juzgar los hechos ocurridos en un establecimiento rural. La sentencia alcanzó a Diego Pereyra, de 34 años.
El tribunal integrado por los jueces Guillermo Lanfranco Pari, Darío Pangrazi e Ignacio Vacca condenó a Diego Pereyra (34) a la pena de 12 años de prisión efectiva por haber abusado sexualmente de su expareja y de la hija menor de edad de la mujer.
Según la investigación impulsada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), el hombre fue hallado culpable de:
Abuso sexual agravado contra la menor: Los ataques comenzaron cuando la niña tenía 12 años. Pereyra aprovechaba la situación de convivencia y que la víctima quedaba a su cuidado para someterla. El último hecho ocurrió en diciembre de 2021, cuando la madre de la menor lo sorprendió en la habitación.
Abuso sexual contra su expareja: La fiscalía acreditó que desde julio de 2021 el imputado abusó reiteradamente de la mujer en el mismo domicilio, vulnerando su voluntad mediante el uso de la fuerza o aprovechando los momentos en que ella dormía.
Durante las audiencias del debate oral se presentaron cámaras Gesell realizadas a la menor, pericias informáticas sobre mensajes donde el acusado pedía que se retirara la denuncia, e informes médicos y psicológicos de profesionales de la Policía de Investigaciones (PDI) y del área de Violencia de Género.
Tras la valoración del material probatorio aportado por la fiscalía, el tribunal resolvió declararlo culpable por los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia y la minoridad de la víctima, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal, disponiendo una pena de 12 años de cárcel efectiva.