Luego de varias semanas de paralización total, el puerto de Quequén retomará su actividad normal gracias a un acuerdo entre los dadores de carga de la zona y los transportistas. Las partes fijaron una tarifa de referencia con un incremento del 16%, lo que permitió levantar todas las medidas que impedían el ingreso y la circulación de camiones a las terminales portuarias.
El entendimiento fue celebrado por CIARA ( Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina? y CEC, ( Centro de Exportadores de Cereales) las cámaras que representan al sector agroindustrial y cerealero. En un comunicado, ambas entidades agradecieron al Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén y a la Cooperativa de Necochea por haber liderado las negociaciones, que destrabaron el conflicto y habilitan la normal operatividad del puerto.
El conflicto gremial que mantuvo en vilo al sector agropecuario, los transportistas de granos continuaron con medidas de fuerza por más de 15 días y se concentraron en Quequén. La protesta, que comenzó como un reclamo sectorial, se transformó en bloqueos generalizados de rutas y accesos a los principales puertos del país, agravando la situación logística en plena cosecha.
La exigencia de los transportistas fue clara: un aumento del 30% al 40% en las tarifas del flete. El sector sostuvo que el esquema actual de precios los obligaba a operar a pérdida, asfixiados por la inflación que impactaba en el combustible y los repuestos. La oferta recibida, que apenas llegó al 12%, fue rechazada de plano.
Las repercusiones del conflicto trascendieron las fronteras. Fuentes del sector exportador confirmaron que más de una docena de buques que debían completar su carga en la terminal bonaerense fueron desviados hacia puertos de Brasil, el principal competidor regional. La terminal brasileña ofreció la profundidad necesaria para que las embarcaciones salieran a plena capacidad sin los contratiempos que padeció el sistema local. Esta fuga de operaciones generó pérdidas millonarias y puso en riesgo la competitividad argentina en el mercado internacional.
La intensidad de las asambleas creció exponencialmente en las regiones productivas más activas. En la provincia de Buenos Aires, el impacto fue severo, con cortes intermitentes y bloqueos totales en puntos estratégicos como la Ruta 8 y la Ruta 88, además de la zona de Quequén, único lugar que había quedado en el conflicto, fundamental para la salida de mercadería al exterior. La situación se replicó con igual tensión en Córdoba y Santa Fe, donde el flujo de camiones hacia las terminales de exportación se volvió prácticamente nulo.
Desde ayer, el puerto de Quequén comienza a recuperar la normalidad. Transportistas, dadores de carga y autoridades portuarias alcanzaron un acuerdo tarifario que permitió levantar los bloqueos en los accesos a la terminal y retomar la actividad logística en uno de los enclaves agroexportadores más importantes del país.
De acuerdo a la información, se cerró en una mesa de diálogo impulsada por el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. En un comunicado oficial, la entidad confirmó que las partes acordaron un incremento del 16% sobre la última tarifa vigente, aplicable a toda el área de influencia del puerto (hinterland). Además, se definió que los gastos administrativos no podrán superar el 2% de las operaciones.
La negociación contó con la intermediación del presidente interino del Consorcio, Mariano Carrillo; la diputada nacional Jimena López; y el director provincial de Permisos y Habilitaciones de Transporte de Cargas, Miguel Ángel Bettili.
Puntos clave del acuerdo
El nuevo esquema también incluye dos disposiciones operativas relevantes:
Las tarifas de las playas de estacionamiento del Sitio 0 de Quequén S.A. se mantendrán sin modificaciones.
Se reguló el tiempo de permanencia de los camiones: pasadas 24 horas desde el ingreso con cupo a la zona portuaria, si el vehículo continúa detenido, el transportista deberá abonar la estadía correspondiente.
Con este entendimiento, las partes dieron por finalizado el paro que paralizó la operatoria del puerto durante más de dos semanas. Quequén se había convertido en el principal foco de conflicto del sur bonaerense, incluso después de que otros puertos del país lograran destrabar sus propias negociaciones. Los bloqueos en los accesos persistieron a pesar de algunos avances parciales, pero el acuerdo tarifario permitió desactivar definitivamente las medidas de fuerza en la terminal.