
El panorama de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) atraviesa un momento crítico debido al notable aumento de sífilis en todo el país. Durante el último año, los diagnósticos mostraron un crecimiento exponencial del 71%, alcanzando un récord histórico de más de 55 mil notificaciones. Las autoridades sanitarias advierten que, de no reforzarse las campañas de educación y detección, la tendencia seguirá en ascenso durante este 2026.
En Rosario, la situación refleja fielmente este escenario nacional. El médico Miguel Pedrola, director científico de AHF América Latina, señaló que este aumento de sífilis se debe en gran parte a la falta de campañas preventivas y de educación sexual integral. Según el experto, existen clínicas locales que ya detectan hasta tres casos semanales. Sin embargo, el dato más alarmante es el nivel de recurrencia: “Estamos viendo un 26 por ciento de reinfecciones”, explicó, derribando el mito de que haber tenido la enfermedad genera inmunidad.
La problemática se ha profundizado en los últimos años, afectando a personas de todas las edades, aunque el mayor impacto se observa en adolescentes y jóvenes. Uno de los puntos más sensibles es la sífilis congénita, que sigue presentando números superiores a los esperables, lo que refleja fallas en los controles prenatales y en la captación temprana de personas gestantes.
Incluso desde la odontología se ha dado la alarma: diversas campañas universitarias han detectado numerosas lesiones en la cavidad oral que resultan ser la primera manifestación de esta bacteria. Estas lesiones suelen ser leves y pueden pasar desapercibidas, pero no se curan definitivamente hasta que se aplica el tratamiento adecuado con penicilina.
La sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite por contacto directo con las lesiones durante el sexo vaginal, anal u oral sin protección.
La “trampa” de esta patología es su capacidad para volverse invisible:
El uso del preservativo y el campo de látex sigue siendo la única barrera efectiva, aunque las estadísticas indican que menos del 15% de la población lo utiliza de forma constante. La falta de acceso a métodos de cuidado y la ausencia de campañas masivas dificultan la prevención, especialmente entre los más jóvenes.
Detectar la enfermedad es simple y rápido. Actualmente existen test rápidos que, con una sola gota de sangre, permiten conocer el resultado en apenas 15 minutos. Estos testeos suelen ser gratuitos en centros de salud, hospitales públicos y sedes de organizaciones como AHF.
La sífilis es totalmente curable y el tratamiento es sencillo y económico. Ante la mínima duda o tras haber mantenido una relación sin protección, la consulta médica inmediata es fundamental para recibir el diagnóstico y el tratamiento necesario, evitando así complicaciones a largo plazo y la propagación de la bacteria.