
Cada 4 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Concientización del Virus del Papiloma Humano. En esta fecha, los especialistas destacan la importancia de la vacuna contra el VPH como la herramienta de prevención más eficaz para reducir el impacto de esta infección de transmisión sexual y prevenir el cáncer de cuello de útero.
El VPH es un grupo de virus que afecta a todas las personas, independientemente de su género. Asimismo, se estima que 4 de cada 5 personas contraerán uno o varios tipos de VPH en algún momento de sus vidas. La transmisión ocurre por contacto sexual y, aunque muchas infecciones son benignas, las de “alto riesgo” pueden evolucionar a cáncer de cuello uterino, ano, pene o boca.
Desde 2011, la vacuna contra el VPH forma parte del Calendario Nacional en Argentina. Debido a esto, es obligatoria y gratuita para niños y niñas de 11 años. Un dato clave es que, a partir de enero de 2024, el esquema se simplificó a una sola dosis, facilitando el acceso y la cobertura total.
Finalmente, los especialistas remarcan que la vacunación no reemplaza los controles ginecológicos como el Papanicolaou (PAP), sino que ambos métodos se complementan para erradicar las enfermedades asociadas al virus en las futuras generaciones.