
Según el INYM, las ventas crecieron 2,07% en los primeros nueve meses del año. Mientras la industria cierra el tercer trimestre con números positivos, los productores siguen con precios que no cubren los costos y ahora suman los daños de los temporales.
Con una leve recuperación del mercado interno y exportaciones en alza, la economía yerbatera cerró el tercer trimestre con números positivos para el sector industrial. Los productores, en cambio, continúan padeciendo precios que no cubren los costos de producción.
Según los datos estadísticos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en los primeros nueve meses del año las ventas aumentaron 2,07%. Hasta fines de septiembre salieron de los molinos 254.247.525 kilos, es decir, 5.156.494 kilos más que un año atrás. La cifra incluye tanto lo despachado a los centros de consumo del país como los embarques al exterior.
El mercado interno revierte la tendencia
La noticia más alentadora provino de los materos argentinos, que entre enero y septiembre demandaron poco más de tres millones de kilos más que en igual lapso de 2025: 210.143.506 kilos, frente a los 207.136.955 del año pasado. Se trata de un incremento de 1,5% en un mercado que venía en retracción desde 2024.
Según el INYM, en 2023 los molinos comercializaron poco más de 285 millones de kilos, y al año siguiente la demanda cayó a 258 millones. El año pasado salieron hacia las bocas de expendio 266,8 millones de kilos, y se estima que 2025 cerrará con despachos similares a los de 2022.
En septiembre, los molinos despacharon 24.046.119 kilos, frente a los 23.224.553 del mismo mes del año anterior. Si se analiza la evolución mensual, en los primeros nueve meses hubo cinco con mayor demanda y cuatro con caída respecto de 2025.
Exportaciones en alza
El frente externo mantiene su tendencia y se encamina a un nuevo récord, aunque con precios en dólares algo más bajos. En septiembre salieron por los puertos argentinos 6.088.846 kilos. El acumulado de los primeros nueve meses alcanza los 44.104.019 kilos, frente a los 41.954.076 del mismo período de 2025: el mundo compró 2.149.943 kilos más, lo que representa un alza de 5,1%.
Los productores, en el otro extremo
En la otra punta de la cadena los números son muy distintos. La zafra gruesa cerró con una caída interanual de 5,5%: ingresaron a los secaderos 47.797.425 kilos menos que el año pasado. Se procesaron 818.041.329 kilos, frente a los 865.838.754 de 2025. Si la comparación se hace con la cosecha récord de 2024, la baja asciende a 150,4 millones de kilos.
Según los reportes del INYM, la caída se debe principalmente a que los precios no alcanzan a cubrir los costos de producción. Los yerbateros sufren los bajos valores que paga el sector industrial tras la desregulación impulsada por decreto por el Gobierno Nacional en diciembre de 2023, y ahora también los daños causados por el Fenómeno del Niño.
Daños por los temporales
Tras una serie de eventos meteorológicos severos, el INYM realizó un relevamiento en campo y constató 5.045 hectáreas de yerbales con daños leves, 1.389 con daños moderados y 147 con daños severos. Las zonas más afectadas por la caída de granizo y los fuertes vientos fueron Campo Viera, Campo Grande, Aristóbulo del Valle, Salto Encantado, Dos de Mayo, San Vicente, Fracrán y San Pedro.
Los daños leves implican defoliación de la copa, sin lesiones en la corteza de ramas maduras y con escoriaciones parciales o nulas en la corteza de ramas verdes no lignificadas. El grado intermedio representa defoliación con lesiones leves en la corteza de ramas maduras y verdes no lignificadas. Los sectores más afectados sufrieron pérdida total de hojas, además de lesiones en cortezas verdes y troncos principales.
(Con información de Clarín)