
El escenario salarial para las empleadas domésticas presenta novedades significativas durante este mes. Tras el acuerdo alcanzado en la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares, las trabajadoras del sector percibirán en marzo de 2026 el segundo tramo de un aumento escalonado junto con el pago de una suma fija extraordinaria.
Este refuerzo económico busca mitigar el impacto del incremento de precios sobre los ingresos de las empleadas domésticas, uno de los sectores con mayor exposición a la informalidad laboral.
La normativa vigente establece que el beneficio de este bono extraordinario no es universal, sino que está vinculado a la carga horaria semanal. Para las empleadas domésticas, el esquema de cobro se divide en tres niveles:
Es fundamental recordar que este monto es de carácter no remunerativo, lo que implica que no se tiene en cuenta para el cálculo de aportes, aguinaldo ni vacaciones. El empleador debe abonar esta cifra de forma obligatoria junto con los haberes del mes.
Junto con el bono, en marzo entra en vigencia un incremento del 1,5% sobre los básicos. Para la categoría de Tareas Generales, los valores mínimos quedan fijados en $3.348,37 por hora con retiro y $3.599,86 sin retiro.
En cuanto a la categoría de Asistencia y Cuidado de Personas, la hora se pagará $3.599,86 (con retiro), situando el sueldo mensual básico en $455.160,14. Para quienes trabajen bajo la modalidad sin retiro en esta función, la hora llega a $4.012,14.
Finalmente, cabe destacar que se mantienen vigentes los adicionales por antigüedad (1% anual) y por zona desfavorable (30% para la región patagónica), elementos que complementan el ingreso final de las empleadas domésticas en todo el país.