
El hallazgo del cuerpo de Gastón Montenegro, (25) asesinado de dos disparos y enterrado clandestinamente en un camino rural de Serodino, volvió a conmocionar al cordón industrial santafesino. Mientras la Justicia avanza en el esclarecimiento del homicidio, el caso también puso nuevamente en escena a un integrante de su familia: su hermano Valentín Mauro Montenegro, (23)quien permanece detenido por un crimen cometido en 2020.
Aunque ambos episodios involucran a integrantes de la misma familia, se trata de investigaciones completamente independientes y sin vinculación judicial entre sí, desarrolladas en distintos contextos y con diferentes imputados, según señalaron fuentes judiciales.
El asesinato de Gastón Montenegro es investigado por la Justicia provincial luego de que su cuerpo fuera encontrado enterrado en un predio rural de Serodino. De acuerdo con la investigación, la víctima recibió dos disparos antes de ser ocultada bajo tierra, en un hecho que derivó en múltiples allanamientos y detenciones. La pesquisa busca determinar las circunstancias del homicidio, mientras dos personas se encuentran detenidas por el secuestro, y el principal acusado, Nicolás Blanco Pachetto se encuentra prófugo.
En paralelo, el apellido Montenegro remite a otro expediente judicial que comenzó hace casi seis años. Valentín Gastón Montenegro permanece privado de su libertad por el homicidio de Nahuel Oliva, ocurrido el 17 de julio de 2020 en Fray Luis Beltrán.
Según la acusación presentada en aquel momento por el fiscal Maximiliano Nicosia, el crimen se produjo en el marco de un conflicto entre grupos vinculados al narcomenudeo que disputaban territorio en la zona del cordón industrial. Para la Fiscalía, Valentín Mauro Montenegro quien tenía 17 años, actuaba como integrante de la estructura liderada por Marco Leonel Gutiérrez, señalado entonces como referente de una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes, enfrentada a otras dos bandas que construyeron mucho poder en Capitán Bermúdez, Los Rodríguez y los Gonzáles, cuyas cabecillas se encuentran presos por narcotráfico y una seguidilla de homicidios, como aquel que conmocionó la vecina localidad, cuando fue asesinada Any Rivero en 2014 frente al boliche Stone.
La investigación sostuvo que, tras una discusión previa entre integrantes de grupos enfrentados, se produjo un nuevo encuentro en inmediaciones de calle Las Heras al 500 de Fray Luis Beltrán. En ese contexto, Nahuel Oliva recibió un disparo en el tórax que le provocó la muerte, mientras que otra persona sufrió heridas de arma de fuego en sus piernas.
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Posteriormente, la Agencia de Investigación Criminal logró detener al entonces menor de edad durante un allanamiento realizado en Rosario. En la misma causa también fue investigada la presunta participación de Marco Leonel Gutiérrez, acusado de haber facilitado la fuga del autor material del ataque. Gutierrez había sido condenado por encubrimiento mediante un procedimiento abreviado en los tribunales de San Lorenzo.
Marcos Leonel Gutiérrez no es cualquier persona: es un hombre de 33 años que, en su faz formal, manifestaba dedicarse a la compraventa de vehículos- En 2025, distintos allanamientos revelaron la trama oculta detrás de Gutiérrez y de su socio, Matías Bruzzoni, quienes además cumplen condenas por integrar una banda del cordón industrial que tuvo su repercusión mediática cuando uno de los integrantes, Nicolás Caffeína, oriundo de Ricardone, le contó a su mamá que no quería matar más gente.
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Eber Alejandro Ramos, uno de los vendedores de la organización que estaba prófugo, fue una de las víctimas del triple crimen cometido con una maza en enero del año 2024 en Capitán Bermúdez, por el cual fue condenado a prisión perpetua Alexis Lobos.
Más allá del parentesco entre ambos hermanos, las investigaciones corresponden a hechos distintos, ocurridos con varios años de diferencia y bajo circunstancias diferentes. Mientras la causa por el homicidio de Nahuel Oliva ya tuvo su desarrollo judicial, el asesinato de Gastón Montenegro continúa bajo investigación y será la Justicia la que deberá establecer las responsabilidades penales de los imputados y el móvil definitivo del crimen.
El vínculo familiar entre las víctimas y los acusados constituye únicamente un dato de contexto. Hasta el momento, no existe información judicial que indique que el homicidio de Gastón Montenegro guarde relación con la causa por la que su hermano fue condenado y permanece detenido.