
La administración provincial reabrirá la mesa de negociación durante la segunda quincena del mes próximo, una vez cerrado el primer semestre. Los sindicatos exigen recomposición urgente mientras la inflación acumulada en cinco meses (15,2%) duplica el porcentaje pactado hasta ahora (10,9%).
El Ministerio de Trabajo de Santa Fe confirmó que durante la segunda quincena de julio se reactivarán formalmente las negociaciones salariales con los gremios que representan a los empleados públicos provinciales. La convocatoria, que se enmarca en el compromiso asumido por las autoridades a mediados de junio, llega en un clima de tensión con los sindicatos docentes y estatales, que ya habían recurrido a medidas de fuerza y a la instalación de la Carpa Blanca en reclamo de mejoras salariales.
Fuentes oficiales indicaron que las reuniones se darán inmediatamente después de que los trabajadores perciban los sueldos correspondientes a junio, los cuales incluirán el último tramo del incremento pautado para el primer semestre (un 1,6%). Con ese pago, se cerrará la etapa de aumentos escalonados que comenzó en enero con un 2,6%, seguido de un 2,1% en febrero, 2,2% en marzo y dos meses consecutivos (abril y mayo) con un 2%.
El principal escollo que enfrentará la nueva discusión es el marcado desfasaje entre la pauta salarial vigente y la dinámica inflacionaria. Según los datos oficiales provinciales, la inflación acumulada durante los primeros cinco meses del año alcanzó el 15,2%, mientras que el acuerdo paritario firmado para el mismo período solo contempla un incremento del 10,9%.
Pese a esta brecha, el ministro de Economía, Pablo Olivares, había salido al cruce de las críticas en declaraciones anteriores al defender el esquema implementado. El funcionario argumentó que, si bien el promedio general de aumentos no logró empatar el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el impacto de los mínimos garantizados permitió que los sectores de menores ingresos y la clase media del escalafón estatal no sufrieran una pérdida real de su salario. “El compromiso firme es que en el mes de julio comenzará una etapa de diálogo. Allí analizaremos cómo fue la dinámica durante todo este semestre”, había adelantado Olivares en aquella oportunidad.
Incertidumbre sobre la modalidad del nuevo ofrecimiento
Otro de los interrogantes que planea sobre la vuelta a la mesa paritaria es la duración de la próxima propuesta. Desde la cartera económica aún no definieron si la oferta tendrá una vigencia semestral, como en el período anterior, o si se optará por actualizaciones trimestrales o mensuales que permitan corregir con mayor agilidad los vaivenes de los precios.
Los gremios, entre ellos Amsafé (docentes), ATE y UPCN (estatales), ya anticiparon que exigirán una recomposición que no solo compense la inflación pasada, sino que contemple un porcentaje adicional que reponga parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años. En ese sentido, la segunda quincena de julio se perfila como un escenario clave para destrabar el conflicto o, por el contrario, profundizar las medidas de fuerza si las expectativas de los trabajadores no son atendidas por el Ejecutivo provincial.